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domingo, 28 de febrero de 2010

Javier, el noveno ayunante


Frente al consulado cubano en Galicia, Javier Fernández, un joven músico cubano, inició una huelga de hambre para que la muerte de Orlando Zapata Tamayo no sea olvidada.


Guillermo Fariñas, psicólogo y ex prisionero político del Grupo de los 75, se declaró en huelga de hambre el pasado jueves y dijo  que está dispuesto a morir en Santa Clara para que la muerte de Zapata Tamayo no sea inútil.




Fidel Suárez, Eduardo Díaz Fleitas, Nelson Molinet y Diosdado González, todos del Grupo de los 75, declararon su ayuno en las cárceles de Pinar del Río donde extinguen condenas, para continuar los reclamos de Zapata Tamayo.


Pedro Argüelles Morán, Antonio Díaz y Adolfo Fernández Saíz, recluidos en la cárcel de Ciego de Avila, también del Grupo de los 75, iniciaron un ayuno en protesta por la muerte de Zapata.


Que Dios los proteja, los Castro son asesinos.

sábado, 27 de febrero de 2010

Batalla agónica

Por Pablo Cedeño



Grupo de Trabajo Decoro



LA HABANA, octubre, 20 de 1997 www.cubanet.org - De susto en susto vive el cubano. De máscara en máscara oculta el rostro. ¿Qué me ocurre si no voto en las elecciones de delegados a la asamblea municipal del Poder Popular? ¿Qué me sucede si no hago la guardia del CDR? ¿A qué me expongo si decido no trabajar más para empresas del estado? ¿A dónde voy a parar si disiento de las ideas que rigen la vida política nacional?
Preguntas de esta puerilidad asedian al cubano. Tan ridículo es el entorno en que vivimos. Tanta ceguera se ha inculcado. La urgencia, la perentoriedad han asediado al pensamiento y la grandeza. La gente vive azotada por las necesidades cotidianas. La espiritualidad, relegada, palidece, se muere, no queda tiempo para soñar.
Apremiado transcurre el cubano. Su prisa por el plato miserable, su agitación por el transporte brutal y enajenante. La incertidumbre frente a una enfermedad sin medicamentos. La irritabilidad a que lo somete tamaña carencia de lo más elemental no le deja tiempo para las fantasías, las especulaciones, las honduras de la conciencia.
Animalito de redil es el cubano. Sus fronteras no están en las costas. Su insularidad no empieza en los bordes de la isla. La estrechez ha invadido su cabeza, le han empequeñecido la mirada. No ve más que filas angustiosas en espera de nada. Le han truncado el olfato, no aspira más que el acre olor de una ciudad que se derrumba. Le han cortado las alas, su único vuelo es hasta el milagro de una visa. De tanto no tener nada, sólo sueñan con tener algo. Quieren tapar sus desgarrones con falsas joyas mientras el alma se les ha trocado burda piedra. No pueden vislumbrar el oro porque no les han dejado saber que existe.
Yunque y martillo creen que es el mundo, tan faltos de alternativa han vivido. ¿Cómo puede esperarse entonces que no piense más que en sobrevivir? Su batalla es agónica. No hay tiempo para rosas en su paisaje. El hambre no perdona el vacío en la mesa, y la mesa vacía no admite que se sueñe.

viernes, 26 de febrero de 2010

Se hará grande el legado de Uribe

La Corte Constitucional de Colombia negó este viernes la posibilidad de un tercer mandato al presidente Álvaro Uribe, al rechazar una ley que convocaría a referendo sobre la reelección.
El rechazo a la ley de referendo se produjo por siete votos en contra y dos a favor.
Cuando supe la noticia, respiré hondo, y un alivio como de alegría me invadió. Comprendí de inmediato que las instituciones en Colombia son el mejor sostén para la democracia y que pueden servir de ejemplo para comenzar a cortar tanto afán de continuismo que embarga a los líderes latinoamericanos.
Ciertamente el presidente Álvaro Uribe es —a mi parecer- el mejor de los mandatarios que ha servido a su país en las últimas décadas, pero me alegra que deje el poder envuelto por la aceptación popular con que aún cuenta.
Su partido sabrá qué hacer en el futuro inmediato para honrar y continuar su política de seguridad nacional. Se hará grande el legado de Uribe si —sin él- su método de servicio a la nación se mantiene. Nadie es tan grande ni tan acertado como para que no pueda ser sustituido. Ese es el error de los caudillos totalitaristas, los demócratas no pueden cometerlo.
Un aplauso de admiración a Uribe, un aplauso a Colombia.

jueves, 25 de febrero de 2010

Con un himno en la garganta









Raúl Castro dijo que lamentaba la muerte de Orlando Zapata Tamayo. Martí le responde a más de un siglo de distancia.





¡Déspota, mira aquí cómo tu ciego
Anhelo ansioso contra ti conspira:
Mira tu afán y tu impotencia, y luego
Ese cadáver que venciste mira,
Que murió con un himno en la garganta,
Que entre tus brazos mutilado expira
Y en brazos de la gloria se levanta!
No vacile tu mano vengadora;
No te pare el que gime ni el que llora:
¡Mata, déspota, mata!
¡Para el que muere a tu furor impío,
El cielo se abre, el mundo se dilata.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Alternativas

Las declaraciones han sido profusas. Sólo que con declaraciones y condolencias Cuba no saldrá de su angustia. La oposición cubana necesita apoyo y solidaridad verdadera. Si los demócratas del mundo no asfixian a la disctadura castrista, la dictadura castrista terminará asfixiando al pueblo de Cuba. Después de qué servirían condolencias y declaraciones.
Por eso agradezco, pero alerto a Washington, Bruselas, Paris, España, Londres y organismos como Amnistía Internacional y Human Rights Watch que condenaron este miércoles la muerte del disidente cubano Orlando Zapata Tamayo tras una larga huelga de hambre.
Estamos profundamente afectados por la muerte de Zapata, dijo Philip J. Crowley, subsecretario de Estado de Asuntos Públicos de Estados Unidos. Su muerte pone de relieve el injusto encarcelmiento de más de 200 prisioneros políticos en Cuba que deben ser liberados inmediatamente, sin demora.
La Comisión Europea lamenta profundamente la muerte del preso político Orlando Zapata y ofrece condolencias a su familia, dijo en Bruselas el portavoz de la Unión Europea, John Clancy, quien añadió que los derechos humanos siguen siendo una prioridad clave para Europa.
El gobierno de España deplora profundamente la muerte de Orlando Zapata, la muerte de un defensor de los derechos humanos en Cuba, dijo el vicepresidente tercero, Manuel Chaves. Hay un déficit de derechos humanos en este país.
El opositor Partido Popular español culpó al ejecutivo de Castro de la muerte del disidente y exigió al presidente José Luis Rodríguez Zapatero que reconsidere sus relaciones con La Habana
El Ministerio del Exterior británico expresó su preocupación por los abusos a los derechos humanos en la isla y exigió la liberación de todos los presos políticos.
En París, el vocero del ministerio del Exterior francés Bernard Valero hizo pública su consternación por la muerte de Zapata y precisó que el ejecutivo había reclamado su libertad.
Las condenas no llegaron exlusivamente desde los gobiernos. En Londres, Amnistía Internacional reclamó una investigación para determinar si las malas condiciones carcelarías habían sido un factor determinante en la muerte del disidente cubano.
El subdirector de Human Rights Watch, Daniel Wilkinson, calificó de tragedia la muerte de Zapata y pidió la liberación de todos los presos políticos en Cuba, quienes –dijo-- viven en condiciones horribles y no tienen ningún derecho ni ningún mecanismo para protegerse de los abusos del régimen. Solo Nuestra América ha callado. Ni una sola voz se ha alzado entre el Rio Bravo y la Patagonia para por lo menos dar las condolencias a Reina Luisa. 

Elegía





              (En Orihuela, su pueblo y el mío se me
              ha muerto como del rayo, Ramón Sijé,
              con quien tanto quería.)


Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma tan temprano.


Alimentando lluvias, caracolas,
y órganos mi dolor sin instrumentos,
a las desalentadas amapolas


daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler, me duele hasta el aliento.


Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.


No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.


Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
Voy de mi corazón a mis asuntos.


Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano está rodando por el suelo.


No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.


En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes,
sedienta de catástrofes y hambrienta.


Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.


Quiero mirar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.


Volverás a mi huerto y a mi higuera,
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera


de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.


Alegrarás la sombra de mis cejas
y tu sangre se irá a cada lado,
disputando tu novia y las abejas.


Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas,
mi avariciosa voz de enamorado.


A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas
cosas, compañero del alma, compañero.

martes, 23 de febrero de 2010

Fallece el prisionero politico Orlando Zapata Tamayo


Entre las 3 y  3 : 30 de la tarde de este marte, murió en el Hospital Hermanos Ameijeiras de la Habana, el prisionero de conciencia cubano Orlando Zapata Tamayo, luego de una huelga de hambre que se prolongó desde el 3 de diciembe hasta hoy.

Una leve diferencia

Perdónalos, Señor, no saben lo que hacen.


Matad a los blasfemos.

lunes, 22 de febrero de 2010

La envidia

Por Raúl Tápanes Estrella


La envidia, planta maldita,
crece en lo oscuro del alma
y le arrebata la calma
al cuerpo donde palpita.
Al hombre bueno le quita
su virtud en pocos plazos,
va dando pasos y pasos
y a Satanás se parece,
crece mucho, tanto crece
que el alma cae en pedazos.



La envidia es una corriente
que al río de las virtudes,
sólo le agrega inquietudes
y arrasa con lo decente.
Es un veneno presente,
es un sentimiento frío
que dice: “Yo desconfío”.
Veneno que viene y va,
que en el río siempre está
y envenena a todo el río.

domingo, 21 de febrero de 2010

OJEADAS




Las palabras infieles

Por Manuel Vázquez Portal

En el atardecer del viernes 19 de febrero de 2010, el subsecretario de estado Adjunto para el Hemisferio Occidental, Craig Kelly, se reunió en la Habana con un grupo de opositores pacíficos.
Unas horas antes había concluido la segunda ronda de las conversaciones migratorias entre la Casa Blanca y el Palacio de la Revolución.
Ambas partes habían declarado hasta ese momento que el cónclave transcurrió en un ambiente de respeto y colaboración y que las discusiones fueron realistas, pragmáticas y productivas.
Todo muy bien.
Sin embargo, luego del cocktailito con los opositores en la residencia del jefe de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en la Habana, las ramerísimas palabras cambiaron de vestidos y salieron a otros jineteos.
Los directores de los periódicos más importantes del país recibieron en la madrugada del sábado una nota urgente del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba con la orden expresa de su publicación inmediata. Sin discusión ni corrección de estilo. Había que devolver el golpe con la mayor premura.
La nota decía textualmente: Contrario al espíritu de cooperación y entendimiento mostrado por la parte cubana, una vez efectuadas las conversaciones migratorias, la delegación norteamericana convocó a decenas de sus mercenarios, a quienes incluso transportó a la residencia del Jefe de la SINA, demostrando nuevamente que sus prioridades se relacionan más con el apoyo a la contrarrevolución y la promoción de la subversión para derrocar a la Revolución Cubana que con la creación de un clima conducente a la solución real de los problemas bilaterales.
Añade la nota de la cancillería cubana: Desde el propio día de su llegada al país, el jefe de la delegación norteamericana fue advertido por el Ministerio de Relaciones Exteriores sobre nuestro rechazo al aprovechamiento de su breve estancia para organizar un evento provocador, ajeno al espíritu de las conversaciones migratorias.
Y luego puntualiza la declaración cubana: Con esta conducta ofensiva hacia las autoridades y el pueblo cubano, el gobierno norteamericano confirma que siguen en vigor los instrumentos de la política subversiva contra Cuba, pone de manifiesto su falta de voluntad real para mejorar los vínculos con nuestro país y para dejar atrás las acciones de burda injerencia, que históricamente han sido el mayor obstáculo a la normalización de las relaciones entre ambos países.
A todo ello, un alto funcionario del Departamento de Estado respondió escuetamente: Hemos dejado muy claro que tenemos una diplomacia mundial de relacionarnos con las sociedades así como los gobiernos. No estamos inclinados a hacer excepciones.
Qué lindo, ¿verdad? No saco conclusiones.

sábado, 20 de febrero de 2010

Se me ha perdido ayer

Por Pablo Cedeño

Grupo de Trabajo Decoro

La Habana, febrero 24 de 1998. www.cubanet.org -Pero venga acá, Nemesio, ¿de qué país me habla usted? Póngale una musiquita para creerme que se trata de una guaracha, de esas simpáticas de Ñico Saquito, que usted no se está burlando de mí. Eso de que este país es mío se lo podrá usted decir a alguien que no viva aquí, oiga, porque lo que es a mí, ni jugando, compay. Porque yo seré cubano y todo eso, pero de verraco no tengo ni un pelo.
¿Cómo va a venir a decirme que es mío lo que no tengo? A ver, ¿de quién es ese Varadero que sale por la televisión, repleto de rubios medio en cueros, adonde yo no puedo ni asomarme? ¿De quién son esas guaguas relucientes, comodonas y rápidas como un rayo, que me cruzan por la orilla, mientras yo voy en un camello, más apretado que un pie en un zapato chiquito? A ver, ¿de quién son esos restaurantes con olores a gloria y que yo nunca he podido ni saber cómo son por dentro?
¿De quién son esos aviones que me llenan los ojos de destinos y en los cuales no puedo encaramarme ni para soñar? ¿De quién son esas tiendas cargadas con todas mis carencias? A ver, ¿de quién son todas esas medicinas que hay en el hospital Cira García y la farmacia del Focxa, mientras yo tengo que irlas a pedir a una iglesia cuando un vejigo se me enferma?
¿De quién son esos cañaverales y esos centrales, si a mí lo que me tocan son seis libras de azúcar al mes y en eso llevo casi cuarenta años? ¿De quién son esos hoteles altos como la ilusión y prohibidos como la fruta del paraíso? ¿De quién son las casonas del Nuevo Vedado y Miramar? ¿De quién los flamantes automóviles que pasan como flechas, cargados de mulatas que tampoco son mías?
¿De quién son la langosta y el camarón, la carne de vaca y la mayonesa? No me venga usted a decir que con eso se fabrica la masa cárnica. A ver, ¿de quién son los periódicos, esos periódicos que le llenan a uno la cabeza de musarañas con avances que sólo se ven en las cifras que traen?
A decir verdad, Nemesio, yo lo que tengo son la oscuridad de los apagones, la estrechez de los camellos, cáscaras de plátano burro como picadillo, un salario que no me alcanza y un miedo atroz a que mi hija menor se me meta a jinetera. Porque el país, Nemesio, ¿de quién es el país?
Yo no podría tener un teléfono aunque tuviera dólares para pagarlo, eso es para extranjeros residentes en Cuba. Yo no podría invertir aunque tuviera capital. Yo no podría afiliarme a otro partido aunque estuviera en desacuerdo con el que me gobierna. Yo no podría dejar de pagar el CDR, aunque el salario no me alcance. Yo no podría dejar de votar aunque los resultados sean siempre los mismos. Yo no podría salir con un cartel aunque sea pacíficamente. Yo no podría fundar una emisora de radio aunque tuviera millones de cosas diferentes que decir, porque eso haría que me la cerraran inmediatamente. Yo no podría salir y entrar cuando me diera la gana.
En fin, Nemesio, que yo no voy a perder ningún país, mi unicornio azul se me ha perdido ayer.

viernes, 19 de febrero de 2010

Ileana clama por Zapata Tamayo

La legisladora estadounidense de origen cubano, Ileana Ros-Lehtinen, solicitó la mediación del Papa Benedicto XVI para salvar la vida en Cuba del disidente Orlando Zapata Tamayo.
En una carta remitida al secretario de Estado del Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, la representante por la Florida advierte que la mediación del Santo Padre pudiera significar la vida o la muerte para Tamayo.
La legisladora subraya que Zapata Tamayo sufre cruelmente en un hospital castrista, donde languidece en condición crítica tras una huelga de hambre desde el 3 de diciembre en defensa de la libertad y los derechos humanos en Cuba.
Subraya Ros-Lehtinen su esperanza de que la intervención del Obispo de Roma  pueda contribuir a que se le preste a Orlando Zapata Tamayo toda la atención médica que necesita, así como su libertad inmediata una vez se recupere.
La representante le recuerda a el Vaticano que el disidente cubano, al igual que cientos de presos pacíficos de conciencia en Cuba, han actuado tras el llamamiento del Papa Juan Pablo Segundo en su visita a la isla en 1998, cuando pidió a los cubanos que no tengan miedo.

jueves, 18 de febrero de 2010

Amarrao, con frío y en pelota

















El activista cubano, César Alexander Cozar Rivera, protestó desnudo y amordazado este jueves en contra de la política española de diálogo con el régimen castrista, frente a la entrada del edificio de la Union Europea en la capital española.
El hecho se produjo cuando se celebraba en Madrid el cuarto encuentro del foro de diálogo sobre derechos humanos hispano-cubano, creado durante la visita del canciller, Miguel Ángel Moratinos, a la Habana en abril de 2007.
En su protesta, Cozar Rivera dijo representar a los disidentes y exiliados cubanos que no han recibido ninguna respuesta ni trato humano adecuado en los últimos 50 años, y se mostró muy crítico con el Gobierno español, al que --según señaló-- no le interesan los derechos humanos ni la democracia en Cuba.
El activista explicó que durante su protesta se mantuvo de pie sobre la bandera cubana para demostrar el deterioro extremo que padece la isla.
Añadió Cozar Rivera que tanto el gobierno socialista español como la tirana cubana pisotean la bandera de su país, agregó que en Cuba se sigue fusilando, mientras los exilios forzados acaban con las familias e impiden la educación de los jóvenes.

Delicioso edén

Capítulo dos



Soñó que estaba volando. Una fuerza interior que no conocía la levantó de la calle, la lanzó por los aires, la hizo creerse fuera de peligro. Sentirse ingrávida, sin peso le proporcionó un estado de liberación que no había gozado nunca.
Huía de algo desconocido que la perseguía, la acorralaba, la llenaba de pavor. Iba a gritar, pedir socorro, clamar por alguien que la auxiliara, la rescatara de aquel desasosiego insostenible.
Era como un aliento caliente, húmedo, pestilente que la acosaba. Un punzante sentimiento de soledad, de extravío le presionaba el pecho, la garganta, los ojos.
Las piernas no le respondían. Querría correr pero una pesadez de siglos empozados en sus músculos se lo impedía. Quería gritar pero una asfixia densa, congelante le atenazaba la garganta.
Se sorprendió extraviada para siempre. Tragada por el olvido. Hundida en un mar de plomo derretido. Sumida en un dédalo insondable.
De repente, sin saber de dónde, le nació aquella fuerza desconocida que desató toda su voluntad y se vio sobrevolando por sobre la ciudad con la levedad de un gorrión.
Era entonces la ligereza y la alegría. El estado opresivo que la invadía desapareció como espantado por un raro sortilegio. Regresó a un estado de gracia, de inocencia que no recordaba disfrutar desde la infancia. La embargó una plácida sensación de felicidad.
La Habana comenzó a discurrir bajo su cuerpo, que no era cuerpo si no una maza volátil que escapaba, una emanación conciente que se trasladaba sin brújula y sin rumbo.
Allá abajo quedaba el barrio de San Isidro, donde había nacido, jugado, estudiado, crecido, amado. Veía pasar los techos de tejas rojas, acanaladas, adornadas con retoños que parecían milagros de la germinación, la humedad, la primavera.
Las palomas caseras arrullaban con una melodía celestial, mientras revoloteaban, se posaban, picoteaban invisibles semillas, gusanillos. Ella saludaba, conversaba con las palomas como una más de ellas.
El sol reverberaba en los adoquines de las plazas donde de niña esparció su algarabía descalza y de rebeldes rizos desgreñados, donde contempló los amaneceres de una ciudad que envejecía, se desconchaba, se venía abajo irremediablemente, donde esperó las penumbras de las noches tropicales para estrenar sus primeros besos de amor.
Las calles tortuosas por cuyos bordillos se deslizaban aguas negras que recordaba desde siempre, parecían un encaje caprichoso bordado sin más encanto que el ritmo de sus curvas y angosturas.
Los espigones del puerto desolado mostraban unas grúas inertes y unos buques como muertos, olvidados de los mares, los delfines, las tormentas.
La Alameda de Paula, con sus árboles raquíticos, deshojados, carcomidos por el sol y el salitre simulaba una larga cicatriz al borde de la bahía.
El Cristo de Casa Blanca, las manos como en un abrazo eternamente ofrecido, se le antojó un refugio apetecible. Se posó sobre los hombros de piedra y sintió bajo sus pies la seguridad que sólo brinda estar acogido por Dios.
El faro del Morro, secular símbolo fálico enhiesto a la entrada del bolsón de la bahía, y la fortaleza de San Carlos de la Cabaña con sus fosos, puentes levadizos y su verdes prados de yerbas cálidas, fragantes, le parecieron el mejor lugar del mundo para contemplar una puesta de sol.
Volaba. Se evadía. No tenía certeza de qué escapaba. Pero huía. Abajo había quedado el estado de ahogo, de encierro, de falta de caminos y ausencia de fuerzas.
Abajo había quedado la bestia acechante de aliento fétido, caliente. Abajo había quedado el mar de plomo derretido que no le permitía moverse.
Volaba. Huía. Pero no sabía hacia dónde, por qué, para qué. Sólo La Habana, abajo, le parecía su destino, sólo esa impotencia irrestricta frente a todo le parecía su porvenir, sólo la incuria, el desaliento le parecían sus armas.
Volaba. Huía. Pero comprendía que había de volver, que allí se le quedaba algo, se quedaba ella misma enredada en la oscura tela de araña de sus azares.
No quería despertar. Agradecía a su subconsciente ese marasmo de alucinaciones oníricas en que flotaba. No quería despertar, sentirse de nuevo acosada, asfixiada, desfallecida, pero un empuje contradictorio la lanzaba a buscar el retorno sin que pudiera evitarlo.
Soñó que estaba volando. Y ahora trataba de explicarse el sueño. Tenía que haber una forma de interpretar aquellos símbolos que, por sencillos, no dejaban de resultarle enrevesados.
Desde niña tuvo la impresión de que el mundo terminaba en ese muro que soportaba las embestidas del mar y a donde ella iba cada tarde a contemplar las olas que se deshacían contra las piedras negras y musgosas.
Nunca imaginó un lugar más amable que el largo malecón a donde iban las parejas a besarse, los ancianos a refrescarse, los niños a bañarse, las jineteras a rentarse.
Después de aquel mar de azules transparentes, verdes profundos, no existía nada más para ella. Su universo se cerraba en ese vaivén de aguas unas veces furioso, otras suave como una cosquilla en la piel.
Sin embargo, en su sueño, se iba de los adoquines de La Plaza de la Catedral, se escapaba de las angostas, sofocantes calles de La Habana Vieja, se marchaba del minúsculo cuarto de solar donde su madre la trajo a la vida, donde la había vivido hasta ahora.
No podía descifrarlos. Y cayó en la cuenta de que necesitaba ayuda. No pensó en psicoanalistas ni doctores. Su infancia en San Isidro había transcurrido entre toques de tambor y oráculos de caracoles. La hermenéutica pedestre de adivinadores populares había sido su brújula.
Fue a ver a aquella anciana de ojos inmemoriales que desde siempre había sido la guía de toda la vecindad. Y le contó su sueño.
─No hay que ser adivino, mi hija. Estás atrapada en tu destino, y de ese, nadie escapa. Podrás irte del barrio, de la ciudad, del país, pero de ti misma nunca podrás fugarte. Le dijo Margot mientras preparaba para investigarla con los caracoles.
Camila sintió que un escalofrío le recorría la columna vertebral. Le había subido desde las nalgas aprisionadas por el jeans hasta la hebilla metálica que sujetaba su pelo de rizos rebeldes. Fue una cosquilla rauda y voraz que la hizo mover los hombros en un gesto convulsivo, un orgasmo mínimo que la estremeció, una electricidad delicada que le irisó los bellos de todo el cuerpo y le puso los pezones en guardia.
Pero no tuvo miedo. Más bien, le sobrevino una laxitud que la aliviaba. Había pasado muchas veces por esa experiencia. Desde niña su madre la llevó a casa de Margot para que ésta le enseñara los caminos desconocidos y le adiestrara y fortaleciera los pies de andar por los misterios.
Esperó.
Margot, sentada sobre un taburete, un turbante blanco tapando la blancura de sus canas, su mazo de collares como una bufanda de destellos, las piernas ampliamente separadas como si quisiera refrescarse el alma con el aire que circulaba bajo su falda cuando se abanicaba con ella misma, lanzó la primera andanada de caracoles y comenzó a descifrar aquel reguero de símbolos donde la vida de Camila se reflejaba como en un estanque de aguas mansas y transparentes.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Diplomacia de ficción

Mientras Orlando Zapata Tamayo le hace guiños a la muerte para que sepa que no la teme, en un hospital militar de la Habana, a donde lo trasladaron de urgencia luego de 78 días de huelga de hambre, en Madrid, funcionarios de jerarquía menor de las cancillerías cubana y española se reúnen para hablar sobre derechos humanos, la situación de los presos políticos y de la disidencia en la isla.
Convocados por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Cooperación que lidera Miguel Ángel Moratinos, este es el cuarto encuentro del mecanismo de diálogo sobre derechos humanos creado durante la visita del canciller español a La Habana en abril de 2007.
En él los señores de la cepa ibérica junto a los camaradas del boniato caribeño tratarán de demostrarle a la Unión Europea –por lo menos con gestos de opereta y escarceos de prensa- que el gobierno de Raúl Castro –y que se sepa, de nadie más- está dispuesto a firmar todos los compromisos necesarios para que el jefe de la diplomacia española pueda convencer a los socios del Bloque de los 27 de que suavicen la posición común y se normalicen las relaciones con la pobre, muerta de hambre, zarrapastrosa isla de Cuba.
Y, como era de esperar, los organizadores del filantrópico evento han invitado a tres organizaciones fieles al gobierno de la Habana y a la castrista Asociación Hispano-cubana Bartolomé de las Casa, pero a ninguna Organización No Gubernamental verdaderamente independiente que sea voz de los que pierden los dientes, las carnes y la vista en cárceles cubana.
Buen intento. El viernes será olvido. Pero Ariel Sigler Amaya seguirá languideciendo en su silla de ruedas, Oscar Elías Biscet perderá las últimas muelas, Juan Carlos Herrera Acosta quizás tenga que volverse a coser la boca y Antonio Villareal no podrá salir del laberinto oscuro en que se han vuelto sus neuronas.

martes, 16 de febrero de 2010

Donde se venden odios












Amar más cuando la rabia es mucha.
Amar sin pasaportes ni visados.
Amar cuando nos quieran ensartados
al anzuelo boqueando como trucha.


Amar sin escuchar la paparrucha
que dice mal de los que son amados
de Dios y de la luz. Encadenados
van los viles a su endeble tenducha


donde se venden odios y reproches.
Amar al ras de restas y desmoches
sin prestarle atención a los sabuesos


que famélicos roen turbios huesos
y no escuchan aromas en las noches
ni ven lo musical que son los sesos.

lunes, 15 de febrero de 2010

Anagnórisis


















Lo que he vivido soy. La resistencia
de cabalgar los días. Sin délficos augurios,
sin caracoles rústicos. El sueño de llegar
hasta una luz que era simple crepúsculo.
Empeño de atrapar con volutas de humo
las cumbres que en tinieblas mostraba
el devenir hacia olvido. La nada
es esa casa en que habitamos creyendo
que el pincel que la dibuja es diestro
en porvenires y caminos. Ceguera
proverbial la de los ojos, cristal sin más recuerdos
que un paisaje difuso. Ese niño cadáver
rescatado en tardes de nostalgia y unas espadas
rotas herencia del abuelo. Unos recuerdos
rencos donde el lodo ahora es joya, la palabra
una apuesta neciamente calcada de quienes
la llenaron de agonía, la ruta un recoveco
que concluye en el sitio donde se comenzó.
Lo que he vivido soy. Esa inocencia
que de creerlo todo morirá sin creencias.

sábado, 13 de febrero de 2010

Hoy voy a hablar de la dinámica

Por Manuel Vázquez Portal



Grupo de Trabajo Decoro



La Habana, febrero 21 de 1998. www.cubanet.org Es sábado, hace calor, las personas se apiñan en la parada. Quiero decirle al mundo que soy feliz y que florezco. Llevarles a los demás la noticia de que en Cuba la gente sueña, tiene esperanza y trabaja cantando. Quiero contar una utopía para que tengan un asidero, un camino, una luz. Me ajusto el cuello, cierro los ojos, ando. Puedo tener cansados a los demás con mis dolores.
A qué tanto quejarse de lo que ocurre acá. Tanto plañir agobia. Basta ya de apagones, de escasez, de camellos. Basta ya de ausencias de tribuna y de opciones políticas. Hoy escribiré sobre la felicidad, me olvidaré de la libreta de racionamientos, no tendré en cuenta las cuatro horas de discurso por los dos canales de la televisión.
Hoy voy a hablar de la alegría. Cuando pase una anciana con el pancito diario en su jaba plástica volveré el rostro. Cuando alguien venga a hablarme de los cuarenta años sin reposo, pensaré en Freud y Julio Vernes. Hoy escribiré sobre el alborozo. No miraré a los niños con zapaticos tenis gritando consignas que no entienden. No atenderé a los jóvenes cuando me afirmen que aquí sólo se puede vivir loco o borracho.
Hoy voy a hablar de las virtudes. No diré de los asaltos en plena calle para arrancarle una cadenita de oro a una señora ya madura, ni de la muerte de un adolescente cuando quieran arrebatarle su bicicleta. Hoy no escribiré sobre la doble moral, ni la inescrupulosa demagogia. Hoy quiero hablar sobre la dicha, no usar la palabra hambre ni burocracia, no decir nada sobre el aburrimiento cotidiano, sobre la falta de proyección de futuro, sobre la negligencia, el abandono, la suciedad y los derrumbes.
Hoy quiero simplemente decir que vivo en Cuba, es sábado, hace calor y no ha cambiado nada desde que cantaba yo consignas que tampoco entendía.

viernes, 12 de febrero de 2010

Todos somos Zapata

"Tamayo no está solo. Todos somos Zapata", declaró desde la cárcel a Radio Martí Juan Carlos Herrera Acosta, al responsabilizar al régimen de Raúl Castro por la vida del prisionero quien mantiene una huelga de hambre que hoy arriba al día 73. 




"Orlando Zapata Tamayo es de piel negra, y por supuesto, el régimen castrista lo odia, por el color de su piel y de sus nobles ideas", concluyó Herrera Acosta.

jueves, 11 de febrero de 2010

Te necesitamos vivo


Hoy hace 72 días que el preso de conciencia cubano Orlando Zapata Tamayo está en huelga de hambre.

"En estos momentos su mente no está bien. No reacciona bien. Mi dolor es cada día más grande porque pienso que vamos a perder a Orlando Zapata Tamayo". Dijo transida de angustia Reina Luisa Tamayo Dengér a Radio Martí. Su voz era un lamento y un alarido a la vez. Madre y fiera se juntaban para salvar a su cachorro. Su hijo ha transitado 72 largos días de huelga de hambre en una cárcel cubana.
"Yo le pedí que ingiriera algo". Contó Reina a la emisora. "Tú no haces nada con morirte. Te necesitamos vivo. Mira te traje un jugo. Pero él dijo que no. Está dispuesto a llegar hasta el final". Y un sollozo le quebró la voz. Nada más puedo escribir.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Un poema para niños mayores de edad














Pintar mi casa
es el sueño
que más deseo.


Pintar mi casa
con una brocha
y un lapicero.

Pintar mi casa
con garabatos
que sean jirafas,
que sean lagartos,
que sean campanas
y renacuajos.


Pintar mi casa
es el sueño
pero me gritan:
-¡So majadero,
deja ese lápiz
o yo te pego!
               
                Siempre la fuerza
                rompe los juegos,
                mata el anhelo.

martes, 9 de febrero de 2010

Sabiduría popular cubana



















Invité al perro Trabuco
al monte a cazar jutía;
me dijo que no podía
porque había mucho bejuco.
Y le dije: -Yo te busco
un monte no tan espeso,
y el me dijo: -No es por eso;
es más serio lo que pasa:
que tú te comes la masa
y a mí me tiras el hueso.

lunes, 8 de febrero de 2010

Mensaje en clave abierta





Con la sedosa voz que tuviera un arcángel
me placería anunciarte que me he ido.
Decirte que no estoy en la baranda
del puente sobre el río que fluye hacia la nada
pero me sigue estando murmurador y diáfano.
Aliviarte del odio que sólo a tí marchita.
Librarte del basalto tenaz que te dobla las piernas
cuando silbo o sonrío. Desoldarte la rémora
pertinaz y salobre que te impide las cumbres.
Pero no soy un ángel: fumo como un demente,
fornico tras la cena, trasnocho junto al mar,
y una muchacha de boca deslumbrada elogia
la albura en mi cabellos, que a mi edad no esté gordo,
y sueña ser la novia tardía, inesperada de mis versos.
No he muerto todavía, aunque me esfuerzo. Lamento
no poder, como un heraldo negro, llevarte la noticia.

domingo, 7 de febrero de 2010

OJEADAS





La cola del pan





Por Manuel Vázquez Portal



Por supuesto, el pan no tiene cola -rabo como comúnmente se le dice en Cuba a la cola, y a otra cosa- sino que cola, en la norma cubana del español, significa fila. Pero si escribo: la fila para comprar el pan, estoy seguro de que, además de parecer un redomado comemierda, -coprófago, escribiría un atildado puritano de la lengua- el título perdería su encanto, su capacidad de sugerencia, y hasta su cubanía.
En Cuba se hace colas, no filas. Y el acto se instauró hace mucho, y la han tenido que hacer los últimos y los primeros.
Así que al grano que no es una lección de lingüística elemental lo que me propongo, sino apuntar sobre cierto vicio de ver la historia de la lucha contra la dictadura castrista como si fuera la cola del pan, en la que muchos quieren ser el uno, con la obvia intención de adquirir la mejor y mayor cantidad.
Si pusiera en fila a todos los buenos, hombres y mujeres, que han luchado contra Fidel Castro a lo largo de los últimos cincuenta años, la cola llegaría al cielo y el primero, o el último -que según textos antiguos, los últimos pudieran ser los primeros- podría decirle a Dios: Hasta cuándo, Mijito.
Pero no. Los primeros se empeñan en que son ellos los merecedores de hablar con Dios y denostan de los últimos. Los últimos creen ser los dignos representantes ante el Señor y despotrican de los primeros. Así, la cola se alarga, se alarga, se alarga, se alarga, se alarga...
Y es cuando el enviado de Satanás a Cuba, llama al Maligno por teléfono y le dice: Misión cumplida, Maestro. Aún tengo a ese bando’e comemierdas haciendo colas.

sábado, 6 de febrero de 2010

Robo a vidriera armada

Por Pablo Cedeño

Grupo de Trabajo Decoro



La Habana, diciembre 19 de 1997. www.cubanet.org -Cuba es un país de cucuruchos de maní y zapaticos tennis. A dondequiera que se mira, puede observarse a la gente masticando el patiseco y desabrido granito. De un vistazo, puede también verse esa humilde elegancia que impone la pobreza. Mezclilla, ya zurcido e incoloro, camisa que estuvo de moda el quinquenio pasado. Zapatos, ni hablar: tennis, en todas sus variantes.
Pero lo triste es cómo la gente consigue su atuendo mejor. El pobre trabajador, que más que salario tiene un pestañazo de dinero, ése no viste: sufre. El que tiene un empleo donde hay "busca" (se le llama busca a la posibilidad de robar algo), reúne y logra la ropita de los muchachos y de la esposa. Por pasos, claro. Este mes el pullover de Pepito, el mes que viene los zapatos de Bebita.
El que tiene un carguito busca más, y los trapitos le cuestan menos dolores de cabeza. El que viaja al extranjero, o tiene un alto cargo --bueno, ya se sabe quiénes son--, ésos, no tienen dolores, tienen dólares.
Y más triste aún son los mecanismos para adquirir el ansiado vestuario. Roba un poquito por aquí, reúne un poquito por allá, vete a la CADECA (casa de cambio) --las más de las veces cerrada, y donde más que vender siempre se compra--, cambia a 23 peso por un dólar, patea luego la Habana Vieja, el Vedado, Miramar, mira los precios llegando a las nubes, águate los sesos pensando que si compras una cosa no te alcanza para la otra, que si mercas blumers no te alcanza para los ajustadores, que si compras jabón se jode el desodorante, que si adquieres espaguetis no te da para la Vita Nuova (salsa de tomate).
Y lo que es ya para rajarse a llorar, es cuando te das cuenta de que las botas que compraste después de cálculos y cuentas, son sintéticas, y que se cuartearon a la segunda puesta. Y que la blusita de tu esposa se decoloró al primer sol. Y que en el "pullovito" del niño, la propaganda que traía, traducida al español significa: "Yo soy un comemierda". Te dan ganas de irte a nado aunque sea para Haití.
Porque está muy bien que cuando un gobierno no puede resolver los problemas de su pueblo, el pueblo robe. El plomero las zapatillas de los grifos, el albañil el cemento de las obras, el boticario las medicinas, el panadero la harina de trigo que luego se vende a como sea. Y esa es la llamada busca.
Pero que el Estado te robe a vidriera armada con subproductos del capitalismo, comprados en cualquier remate, y luego te diga que "tenemos y tendremos socialismo", eso, sí ya le ronca el mango.

viernes, 5 de febrero de 2010

Buenos consejos

Por Manuel Vázquez Portal

Con la elegancia de un filólogo, la prudencia de un profesor y la agudeza de un político el Consejero de Presidencia de la Rioja, Emilio del Río Sanz, brindó ayer jueves en Madrid, algunos buenos consejos al ministro de Relaciones Exteriores y de Cooperación de España Miguel Ángel Moratinos.
Del Río recomendó al canciller español que debía mejor la eficacia y transparencia en cuanto a la cooperación internacional y que debía mejorar su papel de coordinador.
El Consejero de Riojas, quien asistió a la primera reunión de la Conferencia de Cooperación Internacional para el Desarrollo celebrada en Madrid, y que preside Moratinos, no dudó en decirle al jefe de la diplomacia española que Cuba no puede ser una de las prioridades del Ejecutivo español.
Expuso del Río, junto a otras personalidades de comunidades autónomas, que el Ejecutivo ha dado una prioridad a las relaciones con Cuba que no se justifican del todo y que esto ya había sido señalado en Europa.
Cuando leí la noticia, reparé en dos tópicos abordados por del Río que me resultaron reveladores.
Primero, la solicitud del Consejero de Riojas de que Moratinos mejorara la eficacia y la transparencia. No puede evitar el recuerdo del hotel Meliá-Cubanacán, recientemente inaugurado por corporaciones cubano-españolas en China, y los escombros dejados en Puerto Príncipe, Haití, por un devastador terremoto.
El segundo acápite, muy vinculado al primero, expresa que el canciller debe mejorar su papel de coordinador de esa ayuda para el desarrollo. No sé por qué me dejó un sabor de petición a que esa ayuda se brinde  sin politización, como Dios manda.
Ya se sabe que entre el Gobierno socialista español, liderado por José Luis Rodríguez Zapatero –representado en el exterior por Miguel Ángel Moratinos- y el gobierno de la Habana hay ciertas confluencias no sólo ideológica sino también comerciales y eso fuera lo que quizás preocupara a Emilio del Río Sanz en referencia con la prioridad que el Ejecutivo ha dado a las relaciones con Cuba y el uso de los dineros que las comunidades autónomas brindan para la Cooperación Internacional para el Desarrollo.

jueves, 4 de febrero de 2010

Donde no mora el tino

Por Manuel Vázquez Portal


Miguel Ángel Moratinos, ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España, abogó este jueves ante el Parlamento Europeo por normalizar las relaciones de la Unión Europea con Cuba.
El canciller español solicitó a los parlamentarios sustituir la actual posición común, adoptada en 1996, por un acuerdo bilateral que comprometa a las autoridades cubanas.
Lo que quiere España –afirmó el jefe de la diplomacia española –es cambiar esa posición común, que es unilateral, por un acuerdo bilateral en el que las autoridades cubanas se comprometan, y pongan su firma en una serie de compromisos en materia de Derechos Humanos.
Ante tal declaración, mi primera reacción, fue la sonrisa irónica. Luego sentí un pesar sin lindes. Me pregunté: ¿Por qué mercadear así con el destino de un pueblo? ¿Por qué no llamar las cosas por su nombre? ¿Es la diplomacia tergiversar los conceptos? ¿Olvidó Moratinos que desde la Roma antigua el concepto de autoridad se ve como opuesto al de poder?
¿Olvidó Moratinos que el poder es un hecho real, una voluntad que se impone a otra por el ejercicio de la fuerza, mientras, la autoridad está unida a la legitimidad, dignidad, calidad, excelencia de una institución o de una persona?
¿Puede, a la luz de estos criterios, llamársele a los gobernantes cubanos autoridades?
Luego vino lo de poner su firma. Aquí por poco lloro de la risa pero lloré de espanto, de rabia. ¿Cuántos documentos, tratados, convenios, transacciones, declaraciones finales de cumbres, simposios y congresos han firmado los gobernantes cubanos a lo largo de cincuenta años y no han cumplido con ellos?
Más adelante, lo del compromiso, no me convocó a la risa ni al llanto. Me hizo sentirme furioso. ¿Olvidó Moratinos que un compromiso o una cláusula compromisoria es, al menos en lo que respecta a Derecho, una estipulación contractual por la que las partes acuerdan someter a arbitraje las divergencias que surjan con ocasión del cumplimiento o la interpretación del contrato?
¿Olvidó Moratinos que el criterio de soberanía y de asuntos internos que tienen los gobernantes cubanos no admite arbitraje de ninguna institución u organización ajena al control absoluto que poseen de la sociedad cubana? ¿Cómo arbitrar? ¿Qué tiempo llevan las organizaciones internacionales de Derechos Humanos, Amnistía Internacional y la Cruz Roja Internacional, por citar algunas, sin poder entrar libremente a Cuba?
¡Olvidadizo que es Moratinos!
¿También olvidó cuantas veces el gobierno cubano ha sido condenado en Naciones Unidas por violar los Derechos Humanos y cuántas veces ha tratado de justificar sus violaciones con ataques a otros gobiernos que también los violan, como si con ello se eximieran de sus crímenes propios?.
No. Moratinos no es olvidadizo ni desatinado, es simplemente cómplice.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Luces y sombras

Por Don Alternán Carretero

Ramiro Valdés Menéndez ha llegado a Caracas. Lleva una agenda precisa. Resolver los graves problemas de corriente alterna que presenta Venezuela. Es un cortocircuito de Hugo Chávez y un electrodo  de Fidel Castro.
La situación en ese país está encendida y no se puede permitir tanto derroche de luces.
El Señor de las tinieblas será, sin dudas, de una eficiencia inigualable. Sus cincuenta años de práctica en la profesión de electricista le encienden la leva a cualquiera y ponen a la sombra al pinto de la paloma.
Experiencia le sobra. No habrá en Venezuela privacidad que se salve de los cables, opositor que no reciba su foco en pleno rostro, su cuarto frío en los interrogatorios, su electrochoque en un hospital para dementes y quede apagado para siempre.
Si no se ponen las pilas, Venezuela sabrá lo que es un apagón eterno y con Hugo Chávez como única diabla en el escenario.

Tres viejos poemas

        


        

       
         

         
          XVII

Fueron a la batalla
y al retorno
el villorrio cantaba ajeno de la guerra.

Penélope, ebria, olvidaba sus caras
y en el jardín la yerba
derrotaba al jacinto.

El hogar era otro
y el hombre que volvía
sólo en el sueño trajo al que partió.

Del pecho hasta las urnas
viajaron las medallas
y la guerra fue un hueco
olvidado por todos
pero abierto por siempre en el pecho de Ulises.

                   XX

La pregunté a los sabios
y en oscuras palabras me trazaron un mapa
donde las latitudes enredaban mi ruta.

Le pregunté a los viejos
y sólo me dijeron que anduviera,
que de poco valdría su experiencia
aunque se repitieran en mí sus travesuras.

Le pregunté a los ebrios,
reían, se burlaban,
y después entre llanto
preguntaron lo que les preguntaba.

Le pregunté a los héroes
y en sus pechos hallé sólo preseas
y unos ojos lejanos que todavía indagaban.

Pregunté, pregunte.

                    XXXIX

El hombre ya pasó por el jardín. Quemó
a la mariposa sus dos alas. A la rosa
fragancia le puso su azadón. Por este trillo
absurdo se fue el hombre. Aquí dejó de horcones,
un pozo en heredad al caminante. Legó la partitura
que arpegia la arboleda, donde una vez
soñó con su corona. Marchóse sin laurel,
y sin espinas. Desnudo se marcho. Iba cantando.
Quién sabe si a jugar al recomienzo. Nada
lo asaltará sin que él lo espere y tenga
preparada una sonrisa. Su zapato se fue.
Quedó el galpón que a reposo convoca al peregrino.
Dirán que colosal, lo elevarán a piedra, trenos
repetirán para loar su nombre. Mirará
compasivo –sin brizna de arrogancia- se verá
repetido hasta en la albura azul de sus cabellos
y obsequiará la brújula que ya no le hace falta.

La Habana, 1987