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lunes, 18 de febrero de 2013

Aplausos y mordidas o el recibimiento a Yoani Sánchez en Brasil.

La bloguera cubana Yoani Sánchez fue recibida el lunes en Recife, Brasil, por un reducido grupo de partidarios del Gobierno comunista de la Isla que la llamaron agente de la CIA, según ha informado la agencia Reuters.

Ante la noticia no sé por qué me vino a la memoria aquella “conguita” que se cantaba a escondidas en época que llegaban a Cuba toda suerte de líderes desconocidos desde los rincones más exóticos del planeta y el pueblo era convocado para recibirlos a todo lo largo de la avenida Rancho Boyeros, sin que nadie se atreviera a la más mínima protesta.

Heeee, Nyerere,
venimo a recibirte
sin saber quién ere

Señalan las agencias que Sánchez sonrió y dijo que ojalá los cubanos tuvieran la misma libertad para protestar.

Los manifestantes, alrededor de ocho estudiantes de izquierdas de una universidad local, le gritaron "vendida" y "agente de la CIA", a lo que la bloguera respondió "¡Viva la democracia! Quiero democracia también en mi país".

Brasil es la primera escala de una gira de 80 días que Sánchez realizará por una decena de países, incluyendo visitas a las sedes de Google, Twitter y Facebook en Estados Unidos.

La bloguera, a quien en los últimos años el gobierno cubano ha negado unas 20 veces el permiso para viajar al extranjero, obtuvo hace dos semanas su pasaporte, como parte de la reforma migratoria que facilitó la salida de los cubanos al exterior.

"Estoy muy feliz. Han sido cinco años de lucha", dijo a medios brasileños en alusión a sus esfuerzos por viajar al extranjero para recibir una serie de premios ganados durante los últimos años y asistir a eventos a los que ha sido invitad

Sánchez fue recibida también con la protesta de un grupo procastrista en Salvador de Bahía, a donde viajó desde Recife.

Unas veinte personas vinculadas a la Unión de la Juventud Socialista (UJS) la esperaron en el aeropuerto Luis Eduardo Magalhaes con pancartas en las que la llamaban "mercenaria", según ha reportado EFE.

Desde Salvador de Bahía, Sánchez viajó en automóvil a Feira de Santana, ciudad situada a 116 kilómetros de la capital bahiana, acompañada de su anfitrión, el cineasta local Dado Galvao, quien este lunes por la noche presentará el documental Conexión Cuba-Honduras, que incluye una entrevista a la bloguera.

La visita de Sánchez ha creado expectación en Brasil, donde el gobierno izquierdista de la presidenta Dilma Rousseff es a menudo criticado por no cuestionar violaciones a los derechos humanos en Cuba.

Las manifestaciones contra la bloguera se producen después de que la semana pasada el principal partido opositor brasileño denunciara una campaña para sabotear su visita, en la que estarían involucrados un funcionario del Gobierno y diplomáticos de la embajada de La Habana.

La gira de Sánchez incluye además México, Perú, Estados Unidos, la República Checa, Alemania, Suecia, Suiza, Italia y España.

A continuación, el primer post de Yoani después de su salida de Cuba:

Brasil...¡ay! Brasil.

Llevar una bitácora de viaje es tan difícil como tratar de estudiar para un examen de matemáticas en el interior de una discoteca. Atenta a la nueva realidad que se muestra ante mis ojos desde que salí de Cuba, me he visto ante la disyuntiva de si vivir o narrar lo que me ocurre, actuar como protagonista de este itinerario o como periodista que lo cubre. Ambas ópticas son difíciles de llevar a la par, dada la velocidad y la intensidad de cada suceso, por lo que trataré de ir poniendo por escrito algunas impresiones. Hilachas de lo que me sucede, fragmentos a veces caóticos de lo que experimento.

La primera sorpresa en el programa fue en el aeropuerto José Martí de La Habana, cuando después de atravesar la taquilla de emigración varios pasajeros comenzaron a acercarse y a darme sus muestras de solidaridad. El afecto fue creciendo en la medida que el trayecto avanzaba y en Panamá encontré a unos venezolanos también muy cariñosos… aunque me pidieron de favor que no subiera la foto con ellos a Facebook… para no tener problemas en su país. Después de esa escala, vino el vuelo más largo hacia Brasil, con una sensación mental y física de descomprensión. Como si hubiera estado sumergida demasiado tiempo sin poder respirar y lograra tomar ahora una bocanada de aire.

El aeropuerto de Recife un lugar para el abrazo. Allí encontré a muchas personas que durante han años me han apoyado en mi empeño de viajar fuera de las fronteras nacionales. Hubo flores, regalos y hasta un grupo de gente insultándome que me gustó mucho –lo confieso- porque me permitió decir que yo soñaba con que “algún día en mi país la gente se pudiera expresar públicamente así en contra de algo, sin represalias”. Un verdadero regalo de pluralidad, para mí que llego de una Isla a la que han intentado pintar con el monocromático color de la unanimidad. Más tarde me asomé también a una Internet tan rápida que casi no comprendo, sin páginas censuradas ni funcionarios mirando por el hombro la página que visito.

Así que hasta ahora todo va muy bien. Brasil me ha dado el regalo de la diversidad y del cariño, la posibilidad de apreciar y narrar tantos asombros.





domingo, 17 de febrero de 2013

Yoani, en alas del viento blando



Febrero. Domingo. Mediodía. Yoani Sánchez. Aeropuerto de La Habana. Tercer heraldo de la reforma migratoria cubana hacia el mundo. Va “ligera de equipaje”, según dijo, dicen. Se señaló a la cabeza y aseguró que los bártulos importantes los llevaba ahí. Ya hemos visto los de Eliécer Ávila.

Es curioso. Antonio Machado se refería al “último viaje” cuando afirmó que se marchaba, “casi desnudo, como los hijos de la mar”. Iba, según indica el oxímoron, rumbo a la muerte.

Yoani Sánchez lo hizo en su segundo viaje fuera de las fronteras de una isla arruinada que se parece a la muerte. Cuando va rumbo a la vida que no puede ejercer dentro de tanta tiniebla.

Machado sabía que no volvería, lo dejó dicho “la nave que nunca ha de tornar”. Sánchez ha asegurado que volverá, “cual torna la cigüeña al campanario”.

De su primer viaje, silencioso, diríase subrepticio, Sánchez volvió, con “dicterios al gobierno reaccionario”. Fundó un blog. Se hizo célebre.

De este, cuando recuerda al poeta del Duero, y va nimbado por la aureola de la fama pero no resulta tan definitivo como el de aquel que pidiera “otro milagro de la primavera”, ha dicho que también volverá, quizás con menos dicterios, quién sabe si con más.

Serán unos “ochenta días” lo que demorará en darle “la vuelta al mundo”. Brasil, República Checa, España, México, Estados Unidos, Holanda, Alemania y Perú, entre otras latitudes la verán ir “en alas del viento blando”. Ya Mariela Castro no será la única Marco Polo de los pobres.

sábado, 16 de febrero de 2013

La hija de Oswaldo Payá llega a Madrid



Rosa María Payá, hija del fallecido disidente Oswaldo Payá, llegó a Madrid en las primeras horas de la tarde de este sábado y fue recibida por su tío Carlos Payá y otros miembros de Movimiento Cristiano Liberación.

El viaje de Rosa María Payá se produce tras la entrada en vigor de la nueva legislación migratoria puesta en marcha a comienzos de año por las autoridades cubanas y es la segunda disidente de renombre que vuela sin necesidad de la llamada “carta blanca”, que era concedida de forma muy restrictiva.

El primero en salir tras la entrada en vigor de la nueva polítca migratoria cubana fue Eliécer Ávila, quien viajo en días pasados a Suecia. También se espera que la bloguera Yoani Sánchez y la líder de las Damas de Blanco Bertha Soler puedan hacerlo en los próximos días.

El régimen cubano había impedido la salida de la hija de Payá el pasado mes de diciembre para asistir a un acto al que había sido invitada en Chile, y más de una veintena de veces a Yoani Sánchez. Actualmente ha deautorizado la salida de los disidentes Angel Moya y José Daniel Ferrer

Oswaldo Payá Sardiñas , líder del Movimiento Cristiano Liberación (MCL) e impulsor del Proyecto Varela, murió, junto al también disidente Harold Cepero, el pasado 22 de julio en un supuesto accidente de tráfico, cerca de Bayamo. El vehículo en que viajaba era conducido por el dirigente de Nuevas Generaciones del Partido Popular Ángel Carromero.

Rosa María Payá tomó el avión en la noche del viernes en La Habana, a donde llegó acompañada de su madre, Ofelia Acevedo, y de varios familiares y amigos.

Luego de traspasar el control de migración, la joven se despidió de sus acompañantes, con una sonrisa, mientras formaba con sus dedos la “L” de “libertad”.

El lunes emprenderá vuelo a Ginebra, donde el martes, día 19, participará en la V Cumbre sobre Derechos Humanos y Democracia. En el acto estará también presente Regis Iglesias, miembro del MCL, que reside en España.

El jueves, Rosa María Payá estará de nuevo en Madrid, donde permanecerá varios días y donde es posible mantenga un contacto con Ángel Carromero, quien tras ser condenado en Cuba a cuatro años de prisión por homicidio, cumple su condena en España en régimen de tercer grado, lo que le permite estar en libertad.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Embarazo

Anoche me acosté con la extraña sensación de no saber cuál era a ciencia cierta “el estado de la Unión”. ¿De espanto? ¿De alarma? ¿De zozobra? ¿De incertidumbre? ¿De delirio? ¿De desvarío? ¿De estancamiento? ¿De bonanza? ¿De retroacción?

Los discursos no me aclararon mucho. El de Barack Obama muy, pero muy populista. Cualquier presidente latinoamericano se lo habría comprado a buen precio. El de Marco Rubio muy, pero muy melodramático. Cualquier cadena de televisión se lo hubiera pedido como argumento para un culebrón.

Y es que la política parece, cada día más, irse convirtiendo en un ejercicio tartuferino en el que la oratoria y el carisma se sobreponen a la probidad, la capacidad, la transparencia, la vocación de servicio y el equilibrio negociador.

Sobran las promesas y escasea la objetividad. Obama promete que el futuro parirá una reforma migratoria, tan esperada como un bebé en una pareja con dificultades de fertilidad, promete que el porvenir parirá el cese de las guerras, promete un sistema educacional más asequible para niños y jóvenes, promete un ostensible crecimiento de empleos, promete un muy necesario control de armas en manos inadecuadas, un planeta más azulito y limpio, promete, en fin, todo lo que prometió en su primer mandato y, que por razones muy escabrosas y debatibles, quedaron inconclusas. Pero su oratoria perfilada y su carisma a prueba de reelección bastan.

Rubio, diríase también carismático y no muy mal orador, pero con menos fogueo en las lides de los pesos pesados, también pródigo en promesas. Las cuales no se apartan mucho de las vertidas por el presidente. Sólo que en él “el sueño americano”, en vez de la obreriada obamista, es hijo del fortalecimiento de la clase media.

Claro que postfordimos, tecnologización, globalización y corporativización son palabras muy gordas para la masa electoral y es mejor hablar de aumento del salario mínimo o echar mano a la filosofía de timbiriches, sin apuntar que a los tres meses los salarios no alcanzarán ante el alza de los precios y las “empresitas soñadoras” quebrarán ante el empuje de las grandes corporaciones, para que “la multitud” no ya “el proletariado” entienda, sueñe y, sobre todo, vote.

Y ante tantas promesas de futuro, tanto discurso lindo, tanto carisma derrochado, hoy me levanté con la certeza de que el “estado de la Unión” es de embarazo. El porvenir parirá, no puedo precisar si por parto natural o por cesárea, todo lo que necesitamos ahora mismo, aunque haya que esperar unos añitos. Pero eso es bobería. No hay que ver el presente, el presente es un río que fluye y se nos vuelve pasado, sin que nos demos cuenta, mientras esperamos un futuro que también se irá, como el río.

sábado, 9 de febrero de 2013

Dos poemas, una circunstancia



He tenido noticias de que al poeta cubano Heberto Padilla lo presentarán a un público del que nunca debieron alejarlo. Sucederá en la feria del libro de La Habana, según cuentan. Habrá una antología de su poesía. Aunque no se venderá. No sé si incluirá los poemas de Fuera del juego. Ese libro yo tuve que leerlo clandestinamente, quienes lo poseían lo prestaban bajo juramento de confidencialidad. Heberto era un apestado por entonces. Hasta su libro El justo tiempo humano, el que siempre me ha gustado más, se convirtió en una rareza que también pasaba de mano en mano con la severa recomendación de no revelar quién era el propietario. Y como hoy ha empezado la feria del libro de La Habana, he querido recordar dos poemas que abordan la misma circunstancia desde diferentes ópticas aunque parezcan unos primoshermanos mal llevados y con propósitos diferentes. Aquí se los dejo.


Fuera del juego (1968)
                           A Yannis Ritzos, en una cárcel de Grecia.

¡Al poeta, despídanlo!
Ese no tiene aquí nada que hacer.
No entra en el juego.
No se entusiasma.
No pone en claro su mensaje.
No repara siquiera en los milagros.
Se pasa el día entero cavilando.
Encuentra siempre algo que objetar.

¡A ese tipo, despídanlo!
Echen a un lado al aguafiestas,
a ese malhumorado
del verano,
con gafas negras
bajo el sol que nace.
Siempre
le sedujeron las andanzas
y las bellas catástrofes
del tiempo sin Historia.
Es
incluso
anticuado.
Sólo le gusta el viejo Amstrong.
Tararea, a lo sumo,
una canción de Pete Seeger.
Canta,
entre dientes,
La Guantanamera.
Pero no hay
quien lo haga abrir la boca,
pero no hay
quien lo haga sonreír
cada vez que comienza el espectáculo
y brincan
los payasos por la escena;
cuando las cacatúas
confunden el amor con el terror
y está crujiendo el escenario
y truenan los metales
y los cueros
y todo el mundo salta,
se inclina,
retrocede,
sonríe,
abre la boca
“pues sí,
claro que sí,
por supuesto que sí...”
y bailan todos bien,
bailan bonito,
como les piden que sea el baile.
¡A ese tipo, despídanlo!
Ese no tiene aquí nada que hacer.
                         Heberto Padilla.



Llamad al poeta (1983)

El poeta sale alguna vez,
viaja a un planeta, visita rápido una estrella,
pernocta en un pueblo de provincia,
va a ver el mar, la guerra,
llega al fondo de las rosas y los ríos,
busca palabras en los bosques y los cementerios,
sale a hablar con los niños y los viejos,
pero nunca se va,
a lo más sueña;
a lo más se entretiene con un atardecer;
a lo más se entretiene con un arco iris,
pero nunca se va.

Llamad al poeta.

Así es que amigos, compañeros: Llamadlo en el momento del amor,
pedidle un verso que ayude a comprender,
pedidle una canción sencilla
para enamorar a una muchacha;
llamadlo también en la tristeza,
en el instante de romper
papeles, fotos, relaciones;
reclamadle unos versos de paz y sosiego,
exigidle un canto de optimismo,
una palabra dulce para la sal del día.

Llamad al poeta si alguien se marcha,
porque él halló canciones en sus viajes
que sirven para aliviar distancias y fronteras.
Y llamadlo si vuelve,
porque el poeta encontró viejos vocablos
nuevos para las bienvenidas,
antiguas melodías para los reencuentros,
rimas especiales para la alegría.

Nunca se va.

Ante un imposible,
llamad urgente al poeta;
él descubrió suaves, nobles imágenes
contra los imposibles.
El poeta sabe fórmulas que apaciguan al tiempo,
tiene bálsamos, versos frescos
para curar de desesperación a sus hermanos.
Para la muerte también podéis llamarlo;
no la evita,
pero tiene elegías para las heridas,
décimas tristes para describirla,
grises palabras fúnebres
que bien repartidas con flores y con lágrimas
pueden ayudar.

Y, amigos, compañeros,
llamad al poeta a la hora del combate,
reclamadle sus canciones en el momento duro.
Él cinceló en las sombras violentas palabras
para el enemigo,
preparó emboscadas, trampas para el pasado,
tiene afilados adjetivos para los traidores.

Nunca se va.

Cuando haga falta, llamadlo;
sencillamente, vuélvete y di en voz baja
hacia la multitud:
compañeros, ¿hay algún poeta entre nosotros?
Pregunta. Él estará allí,
preparando palabras, trabajando canciones.
Allí estará.

Llamad compañeros, llamad al poeta.
Él tiene mucho que hacer aquí.
                                         Raúl Rivero











viernes, 8 de febrero de 2013

Quién era, quién es Angel Santiestéban

Como buen periodista, además de gran escritor, Amir Valle sabe de las imágenes. Aquí les dejo su defensa a Ángel Santietéban.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Un viejito echa'o p'alante

Ya camina, cuando lo hace, casi en cuatro pies. O en cuatro patas, como dicen en Cuba, y sería más exacto. Todo lo hizo siempre con las patas.

Y a pesar de que se pasó la vida “metiendo la mano”, más “metió la pata”. Pero no deja de ser un tipo echa’o p’alante.

Quizás su audacia irracional fue lo que más lo distinguió. Asaltó un cuartel con armas de caza. Emprendió una expedición por el Golfo de México sobre un verdadero cascarón de huevo. Puso al mundo al borde de la guerra nuclear y ofendió a cuanto presidente se tropezó a lo largo de su larga dictadura.

No cabe dudas de que era un echa’o p’alante. Pero nunca más echa’o p’alante que ahora.

Cuando ya nadie lo esperaba. Cuando ya el mundo se creía libre de su horrenda presencia, el tipo debe haberle “metido mano” a los últimos alientos de Hugo Chávez, y se apareció, más corcovado que Quasimodo, a un “colegio erectoral” de El Vedado, y como un pitecantropus nada erectus ejerció su derecho a no enderezarse nunca más. Y lo más echa’o p’alante que hizo fue musitarle a la prensa que le tenía “tronco e’envidia” a los jóvenes.

Qué viejito más echa’o p’alante. Ya la cerviz le está llegando a la cintura y apoya la mandíbula en un bastón, y sigue siendo un echa’o p’alante.





sábado, 2 de febrero de 2013

La Higuera no queda en Estocolmo

Aquella tarde en que Elíecer Ávila puso en aprietos a Ricardo Alarcón comprendí cómo “la doble moral” había ascendido a su estadio más refinado en Cuba. Ambos sabían que caminaban por el filo de la navaja y que, para poner a salvo sus pellejos, podían defender sus posiciones contrapuestas desde el dulce cinismo o la torpeza más ramplona.

Ávila puso como defensa a la libertad de movimiento su deseo de viajar, por ejemplo a Bolivia, para conocer el lugar donde había muerto Ernesto Che Guevara, intención que, suponía él, por muy usada por otros y por mucho tiempo, lo salvaba de la furía contra aquellos que tienen la osadía de cueestionar las sacrosantas normas de la convivencia socialista. No fue así. Alarcón, desde su soberbia de elegido para viajar como más igual que todos los iguales que era, largó uno de los disparates más sonado de su historia. Y tampoco fue como dijo.

Hoy se materializó el sueño de Ávila y quedó demostrado que la Higuera no queda en Estocolmo, ni hubo una enorme trabazón de aviones en los cielos porque un joven haya partido a conocer el mundo. Yoani Sánchez, quien también se prepara para congestionar el cielo lo anunció de esta manera: Yoani Sánchez ‏@yoanisanchez #Cuba Hoy viaja Eliecer Avila @eliecer_cuba a #Suecia Alguien puede avisarle a Ricardo Alarcon que se avecina "congestion en los cielos".

Los tiempos están cambiando. Las fórmulas de enfrentamiento a las dictaduras también. Así que hay mucho que aprender de las viejas dictaduras y las viejas democracias que tan hábiles han sido, y son, en eso de sacar una liebre de la chistera cuando todos esperaban una gallina pescuesipelada.







La bronca eterna de Pedro Corzo



A los 16 años, en vez de andar mataperreando con otros adolecentes por los maniguales del reparto Capiro o apostado en una de las esquinas del Parque Vidal esperando por una amiga que lo desfogara de sus ardores juveniles, Pedro Corzo se enroló en cosas de adultos. Y no fue su madre quien le dio unos correazos para corregir su conducta. La gente del G-2, que así le llamaban por entonces a la policía política cubana, fue la encargada de castigar al muchacho. Lo volvieron más rebelde de lo que ya era por naturaleza. Y empezó una bronca que hasta hoy no ha terminado.

Sucede que Pedro Corzo es de la estirpe de esos testarudos que sueñan y no son fáciles de doblegar. No bajó el cogote ante el presidio a que lo sometieron ni inclinó dócilmente la espalda ante el exilio a que lo obligaron. Su lema parece ser que la jodienda la iniciaron los Castro pero que él decidirá cuándo termina.

El último trompón, de los muchos que ha lanzado desde que comenzó el desafío, no clasifica como fina bofetada de dama enojada con su amante sino como rudo uppercut de boxeador experimentado ya al final de la pelea, y con el contrincante en conteo de protección. Es, si mal no llevo la cuenta, su séptimo libro sobre temas históricos cubanos, lo que ha combinado con otros 10 ó 12 “swingazos” fílmicos, directos a las costillas del adversario.

Apuntes sobre la subversión castrista en América Latina, publicado recientemente por el Intituto de la Memoria Histórica contra el Totalitarismo, deja claro desde el título mismo, su intención de poner las cosas en su lugar. Por medio de una rigurosa investigación, un minucioso cotejo de documentos y la participación de testigos, el libro devela la injerencia de la dictadura castrista en la mayor parte del subcontinente con el objetivo de implantar el comunismo.

No quiero, por supuesto, refritar el contenido del libro. Deseo solamente alentar a quienes deseen documentarse sobre cómo ese régimen, que como plañidera hipócrita se lamenta en todas partes de injerencias extranjeras en sus asuntos nacionales, ha intervenido, e interviene de la peor manera, en cuanto país le ha venido, y le viene, en ganas, y que en el libro queda más que demostrado.

El libro no pasa por alto la camajánica evolución de las estrategias del castrismo frente a las diferentes circunstancias políticas de la región para continuar en su trabajo de zapa contra la democracia. Y esto es uno de los tantos méritos del texto. Hace palpable en hecho de que la dictadura cubana no ceja en su intento de subvertir por cualquier vía.

Pero se ha encontrado con que Pedro Corzo tampoco se rinde y a sus 69 años, cuando debía estar contando a sus nietos las travesuras de un abuelos jorocón y tarambana, a la sombra de unos laureles en un patio de Miami, se dedica a desenmascararla con unos sopapos que aún conservan la potencia de aquel muchacho de Santa Clara que no ha dejado de entrenar y se ha jurado que no parará la pelea hasta el último campanazo.





viernes, 1 de febrero de 2013

Asegura Carromero que Payá estaba vivo al ser trasladado al hospital

El joven político Angel Carromero ha afirmado que Oswaldo Payá Sardiña y Harold Cepero estaban vivos cuando las autoridades se los llevaron del lugar del accidente.

Un despacho del diario español El confidencial, asegura que fuentes cercanas a los asesores jurídicos del dirigente del Partido Popular les han confirmado que Carromero prepara una demanda contra el gobierno cubano en la que denuncia, además, que un coche les sacó de la carretera.

Según El confidencial la demanda de Carromero iría respaldada por una declaración notarial del sueco Jens Aron Modig.

Carromero se ha mantenido en silencio desde que llegó a España procedente de una cárcel de la dictadura cubana, donde pasó varios meses desde que, aquel 22 de julio, el coche que conducía en Bayamo sufrió el accidente.

Ahora, según ha confirmado este diario en fuentes del PP madrileño, al que pertenece Carromero, éste está dispuesto a demandar al régimen cubano “aprovechando que Oswaldo Payá tenía la doble nacionalidad española y una denuncia permitiría iniciar una investigación internacional”, aseguran fuentes populares.

De hecho, la demanda iría respaldada por una declaración ante notario –que ya estaría firmada, según una de las fuentes legales de Carromero- en la que el otro testigo del suceso, el sueco Modig, confirmaría punto por punto la versión de la persecución y el coche que les sacó de la carretera. Hasta el momento, Modig había asegurado que no hablaba para no perjudicar al joven político madrileño.

Desde un primer momento, la viuda de Payá y sus hijos no han aceptado la versión oficial de los hechos y han abogado por una investigación independiente.

Sin embargo, un despacho de la agencia Europa Pres señala que, José María Viñals,abogado de Angel Carromero,  ha explicado a Europa Press que de momento no ha recibido ninguna instrucción por parte de su cliente para emprender algún tipo de acción legal contra el régimen cubano en relación al accidente que sufrió con el coche en este país, y donde resultaron fallecidos Payá y Harold Cepero.