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lunes, 15 de octubre de 2012

Las Castro prefieren a Obama

Aunque parezca raro, estrambótico, delirante, tras más de medio siglo de enfrentamientos entre Cuba y Estados Unidos -posible hecatombe nuclear de por medio- las mujeres de la familia Castro prefieren como presidente de Estados Unidos a Barack Obama.

La primera en expresarlo en una entrevista exclusiva con CNN fue Mariela Castro Espín, hija del actual gobernante cubano, el general Raúl Castro.

I would like him to win," said Mariela Castro Espin, daughter of Raul Castro, in the exclusive interview, which was conducted Friday in New York. "Given the choices, I prefer Obama."

Qué lástima. Mariela no puede votar en Estados Unidos. Todavía no se ha acogido a la Ley de Ajuste Cubano, para naturalizarse transcurridos 5 años. Pero de todos  modos se le agradece el apoyo solidario con la causa de los humildes, con los humildes, para los humildes.

La segunda en demarcar su preferencia fue Juana Castro Ruz, hermana del exgobernante Fidel Castro.

Dijo Juana, también en entrevista exclusiva, pero a Café Fuerte: "En realidad, en estos momentos yo estoy muy ocupada con la campaña por la reelección de [Barack] Obama, que es el candidato que me simpatiza.

Juana Castro sí puede votar. Vive en Estados Unidos hace 48 años. Y su voto sí es muy importante para la causa de los humildes, con los humildes y para los humildes que preconizara en su tiempo Abraham Linclon, quien fue entre 1861 y 1865 el primer Presidente republicano.
  
A Abraham  Lincoln y a Ronald Regan los admiro mucho, pero no pude votar por ellos. 

domingo, 14 de octubre de 2012

Pero me falta Laura


Ha pasado un año y todavía resuena en mi memoria el mensaje fatal. Vino de Cuba. Lo firmaba Yoani Sánchez. Fue como un trueno. Me fulminó. Decía: “Laura Pollán acaba de fallecer”. Me resistí a creerlo. Pero era tan real como la lluvia que barría La Habana aquel 14 de octubre de 2011.

Desde entonces le echo mucho de menos. Pudiera idealizar. Decir que está presente, que su obra la hizo inmortal, que forma parte de la historia: vana palabrería que en nada me consuela.

Yo sé que allá, ahora mismo, está Berta Soler al frente, que las Damas de Blanco son una realidad en el asfixiado paisaje nacional, pero me falta Laura.

Podría decir que para Héctor Maseda la ausencia es más terrible, que para Laurita el dolor es más fuerte, que para Alejandro, el nieto que vi crecer aferrado a su falda, la orfandad es más honda, pero mi ausencia, mi orfandad y mi dolor son mios, únicos, particulares y me duelen como a nadie porque cada quien padece a su modo.

Laura no me contestará otra vez al teléfono. Laura no volverá a reir con mis chistes de alumno descarriado. Me falta Laura. Me falta su voz y me falta su risa. Y esa ausencia es mía, no puedo compartirla ni calmarla.

sábado, 13 de octubre de 2012

Una bronca apretada



Las elecciones presidenciales de Estados Unidos se celebrarán el 6 de noviembre de 2012. El candidato Mitt Romney contiende con el titular Barack Obama. Los expertos aseguran que si el titular no sobrepasa a su adversario en al menos entre 5 y 10 puntos porcentuales, se las ve negras el dia de la votación.

Para una ojeada a las encuestas sobre aceptación de los candidatos a las elecciones presidenciales de este años pulsen aquí el siguiente link.



viernes, 12 de octubre de 2012

Un debate sin resultados claros


Las primeras encuestas de opinión de algunos medios estadounidenses aportan diferentes datos sobre si el debate del jueves en la noche, en la universidad Centre College de Danville (Kentucky) lo ganó el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, o su rival republicano, Paul Ryan.

Una encuesta de CNN muestra que 48 por ciento considera que ganó Ryan y 44 por ciento, Biden.

Sin embargo un sondeo de la cadena CBS entre 431 votantes indecisos y con un margen de error de más/menos 5 puntos indica que 50 por ciento cree que ganó Biden; 31 por ciento, Ryan, mientras 19 por ciento opina que hubo empate.

El periódico The Washington Post destaca en su portada digital la "agresividad" de Biden, que le ha permitido hacer frente a las "agudas palabras" de Ryan.

El diario español el mundo indica, por su parte que “En cualquier caso, parece que este debate no ha alterado la sustancia de la carrera, que dependerá en gran medida del debate del próximo martes entre los jefes.

Añade El Mundo que “El vicepresidente Biden lo tenía más difícil al tener que luchar contra el cambio de tendencia en la intención de voto.”

Puntualiza también el diario español que “En la media de las encuestas que hace a diario Real Clear Politcs, Mitt Romney está casi un punto por encima de Obama en contraste con los tres o cuatro puntos de ventaja que tuvo el presidente durante todo septiembre.”



miércoles, 10 de octubre de 2012

Reporte Muller


El periodista y profesor Alberto Muller ha publicado hoy en su blog Para leer si queda tiempo un reporte titulado: Las encuestas dan un vuelco a favor de Romney, y me ha parecido tan sereno y balanceado que aquí se los remito.

En un giro inesperado y espectacular las encuestadoras Pew y Gallup dan una ventaja nacional de dos puntos a Romney sobre Obama, después del pésimo desenvolvimiento del presidente Obama en el primer debate presidencial.

Paralelamente la agencia Reuters da un empate en su medición de preferencias entre los dos candidatos.

Pero el candidato republicano no solo se ha puesto a liderar algunas encuestas nacionales, sino que ha mejorado su posición entre algunos de los sectores que le eran más reticentes, como las mujeres, y se ha consolidado como el más capacitado para mejorar la situación económica.

¿Cómo se explica que Obama, que llevaba 18 puntos de ventaja entre las mujeres y ahora aparecen empatados con un 47% cada uno?

La hecatombe de Obama comenzó con el resultado del debate en Denver, aunque a los demócratas les queda la esperanza que este derrumbe en mediciones de simpatía nacionales, no se repita en los estados indecisos de Ohio, Florida, Virginia, Missouri, New Hampshire, Iowa, Nevada y Colorado, donde el presidente tiene todavía una ventaja consistente en la mayoría de ellos.

También otra esperanza demócrata es que la caída del desempleo hasta el 7.8% pueda bajar algo más antes del día de las elecciones.

Faltan cuatro semanas para el día de la votación y tres debates para conseguir atraer a los votantes. El mejor desenvolvimiento en los debates podría dar la pequeña ventaja que necesita uno de los dos candidatos para vencer.

El empate técnico de simpatías nacionales entre Obama y Romney nos coloca ante una contienda sin precedentes en la historia de los Estados Unidos.



lunes, 8 de octubre de 2012

Sigue habiendo un camino

He amanecido enfermo. Gripe y fiebre. Doble fiebre. Por el catarro y por la tristeza. Tristeza, sí. Así de simple. Venezuela ha vuelto a caer. No puedo evitar la tristeza. Tampoco puedo ser un hipócrita y negarlo. Nunca he podido. Que se burlen quienes crean no haberla padecido. Yo la asumo. Y si negara mi tristeza estaría como negándome a mí mismo, valga el pleonasmo.

Estoy triste. Pero no siempre estoy triste. No niego que estuve alegre, muy alegre; esperanzado, muy esperanzado. El ímpetu, el vigor, el entusiasmo, la confianza de Henrique Capriles me contagiaba. Veía el camino abierto y mucha gente recorriéndolo. Creía realmente que Venezuela había despertado del embobecimiento populista y que esta vez no habría retorno a las tinieblas del discurso grotesco y la acción despótica. Veía al pueblo entero desbordando la senda de Capriles y de una oposición inteligente que se había sobrepuesto a las diferencias para unirse.

Fue quizás un sueño. Un idilio. Vislumbraba  también las trapisondas, la posibilidad del fraude desde el poder. La tasa de natalidad no es proporcional al crecimiento de los registros electorales. Y una buena suma de votos computarizados son posibles por medio de la manipulación virtual. Pero, ¿qué haría yo sin mis credulidades, sin mis ensoñaciones?

Algunos afirman que cada pueblo merece al gobernante que tiene. Pero yo creo, sinceramente, que los 6 millones 151 mil 544 venezolanos (más de los habitantes que tenía Cuba al arribo de Fidel Castro) que votaron por Henrique Capriles no merecen otros 6 años de gobierno chavista.

Del mismo modo creo que ni siquiera los ¿7 millones 444 mil 082? (2 millones pueden ser posibles por una reserva de votos manipulados por los especialistas en programación cibernética e informática que envió Cuba a Venezuela para crear la base de datos de electores, y ello dejaría a Chávez con solo 5 millones 444mil 082, y pondría a Capriles -como pronosticaron algunos expertos- con 1 millón de votos por encima ) que eligieron a Hugo Chávez merezcan 6 años más de colectivismo, violencia, inseguridad, despilfarro y pobreza maquillada con limosnas clientelistas.

Para mi los únicos que lo merecen son los casi 6 millones (más bien 4) de electores que no asistieron a ejercer su derecho. La indiferencia, la incuria, la indolencia, aunque se afirme algunas veces que todos los políticos provienen de la misma cepa, son siempre una culpa que se debe purgar, y se purga precisamente padeciendo a quien, a lo mejor, detestamos.

La democracia no es otra cosa que poder elegir. Ese es el gran derecho. Quien lo malbarata no sabe cuanto pierde. Bienaventurados aquello que pueden elegir. Malhadados quienes desperdician la oportunidad. Los cubanos: Sísifos y Prometos a la vez cargamos aún el basalto de una pesada dictadura por haber regalado el fuego de ese gran derecho, y hemos malgastado más de medio siglo sin poder ejercerlo. Venezuela aún tiene 19 millones (diríase 17) de votantes.

Dios quiera los abrojos de la indolencia no sellen en Venezuela la clara serventía que Henrique Capriles ha mostrado y abierto. Dios quiera que ningún radicalismo autoritarista despoje a esos 19 (17)  millones de electores de su derecho a ejercer el sufragio. Dios quiera se cumplan las promesas de diálogo entre contrapartes. Sigue habiendo un camino. Si los casi 6 millones de indiferentes se sacuden la pereza y se unen a los más de 6 millones que votaron por Henrique Capriles, la luz aún es posible.

jueves, 4 de octubre de 2012

Romney se puso Colorado


Los grandes medios de comunicación estadounidenses han señalado que el candidato republicano, Mitt Romney logró una visible victoria en el primer debate frente al presidente Barack Obama, celebrado el miércoles en Denver, Colorado.

Una encuesta de la cadena CNN muestra que el 67 % de los espectadores consideró que Romney ganó el debate, frente al 25 % de Obama.

El sondeo realizado por la cadena CBS reveló que el 46 % consideró a Romney vencedor en el debate, frente a un 22 % para Obama.

La cadena Fox News, por su parte, señaló que el debate careció de golpes espectaculares en tanto menudearon “los codazos” y prevaleció una disciplina de guión, aunque sin telepronter.

The New York Times fijó su atención en la profusa lluvia de estadísticas en que se ensoparon ambos contendientes políticos en sus intervenciones, muy enfocadas en asuntos económicos como el desempleo, el déficit, y la financiación del sistema sanitario.

La opinión de The Wall Street Journal, sin embargo, se inclinó hacia las diferencias de los dos candidatos en cuanto al papel del Gobierno federal, y como ambos se presentaron como "los grandes defensores de la clase media".

"Las familias de ingresos medios están siendo sofocadas, con salarios más bajos y precios más altos. La cuestión es cómo conseguir volver a poner a estas familias en marcha y mejorar sus condiciones". Fue una de las frases de Romney

A lo que Obama pareció ripostar: "Hace cuatro años dije que no soy un hombre perfecto y que no sería un presidente perfecto. Pero prometí que lucharía todos los días en nombre del pueblo estadounidense y la clase media, y he mantenido dicha promesa”.

Sin embargo, y a mi modo de pensar, cuando más lúcido me pareció Mitt Romney fue cuando afirmó que "Lo que está en juego es más grande que una elección entre dos personas, o dos partidos; está en juego el curso que tomará Estados Unidos".

miércoles, 3 de octubre de 2012

Hugo Chávez con el 7 en candela


Capriles es un caproncito de la vida. Le ha puesto en candela el 7 a Hugo Chévez. De paso también le ha calentado el inodoro a los Castro en La Habana, y por si fuera poco, a menos de un mes de las elecciones en Estados Unidos, le ha acarreado cierta desazón estomacal a la política exterior de Barack Obama.

Desglosemos el embrollo.

El domingo 7 de octubre el pueblo venezolano decidirá si Hugo Chávez mira flores o ve el desierto de Lut, es decir, si lo votan y se queda o lo botan y pide asilo a su amiguito Mahmoud Ahmadinejad.

Pero según pinta la jugada todo parece indicar que Teherán no podrá seguir contando con el posible uranio venezolano ni La Habana con el oro negro de Maracaibo.

El candidato opositor ha sido muy claro en eso. Venezuela no regalará su petróleo ni comprará amigos políticos si él llega al poder. Y el cierre de campaña de Henrique Capriles Radonski en la avenida Bolívar de Caracas –más de un millón de participantes, según datos divulgados – demostró que a Hugo Chávez se le cayó la billetera. Más bien lo botan.

Ello, por supuesto, significará para Cuba la reinauguración de “los mechones”, el regreso de “los camellos” y quién sabe si el rebrote de “la polineuritis” lo que provocó que el fantasma de Fidel Castro desde ultratumba le susurrara a Hugo Chávez que se acordara de Augusto Pinochet y no entregara el poder porque “el arrase sería total”, y al pobre Raúl Castro no le alcanza desde entonces el papel higiénico que le compra Mariela en sus viajes por el mundo.

Así las cosas, Hugo Chávez se ha dedicado a vaticinar la gran cagástrofe de una guerra civil y ello hace patente su disposición a no entregar la banda presidencial, que más bien ha convertido en cetro dictatorial.

En tanto Barack Obama, como si no tuviera ya suficiente julepe con las elecciones de noviembre y, hoy mismo, 3 de octubre, su primer debate público con Mitt Romney, tiene que estar pensando en qué medidas tomará su gobierno en caso de que Hugo Chávez no acepte su derrota y se establezca en Venezuela un gobierno ilegítimo, porque como bien sabe el inquilino de la Casa Blanca, la política exterior de Estado Unidos no dejará de estar sobre el tapete en todo el tráfago entre el burrito y el elefante.

Y ahora, hablando en serio, o pensándolo bien, escuchen este comentario del peiodista Juan Manuel Cao, quien le ha creado más de un caos a Fidel Castro y otros granujas por el estilo:




martes, 2 de octubre de 2012

Un bruno capitalismo a la parrilla


El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla, quien se reunió el 28 de septiembre en Nueva York con un grupo de cubano-americanos, dejó bien claro -a pesar de ser un hombre muy bruno- que Cuba no está para zambumbia ni chinchales.

El hombre quiere café fuerte y capitalismo a la parrilla. Nada de quileo y manufactura menesterosa sino el premio gordo de las finanzas internacionales y la industria de alta tecnología.

Ello quedó patentado cuando para responder a una pregunta sobre la participación de los emigrados en el sector privado dentro de la isla, el diplomático explicó que, aunque existe “la base legal para que los cubanos de la emigración inviertan”, al gobierno de los Castro no le interesan aquellos que puedan aportar 100 mil, 200 mil, 300 mil dólares, porque lo que “demanda” la isla son miles de millones.

A renglón seguido, Rodríguez Parrilla, calificó taimadamente de “muertos de hambres” pretenciosos a los potenciales inversionistas cubano-americanos cuando aseguró que “Cuba anda buscando inversiones que son de magnitud a las que no llega como regla la emigración”. Más claro ni la zambumbia que pretende llegar a ser café: Queremos el capitalismo ya fabricado y floreciente porque hemos malgastado medio siglo tratando de construir el socialismo, y ha sido en vano.

Así que ya saben: se vende Cuba pero no a precio de jinetera sino al costo de una dama de compañía en Paris. Apresúrense los verdaderos millonarios, jeques petroleros, magnates financieros, corporativos industriales, capos del narcotráfico que la subasta está abierta. ¿Quién da más?





lunes, 1 de octubre de 2012

Naturaleza muerta





Amanece. Llueve fiero.
Es septiembre. Hay un ciclón.
Soy un niño. En el horcón
del portal un hormiguero
hace fila. El aguacero
arrecia. Quiero jugar.
¡Prohibido! Debo estar
donde no moleste. Sueño.
Abordo un barco pequeño
y me voy hasta la mar.

No he visto el mar todavía.
¡Soy tan niño! Lo supongo
sabana inmensa en que pongo
a nadar mi fantasía.
Soy capitán, soy vigía.
Grito mi grito de ¡tierra!
Una racha viene y cierra
la ventana de un tirón.
Es septiembre. Hay un ciclón.
Mejor sueño con la guerra.

¿Qué es la guerra? No lo sé.
¡Soy tan niño! Las hormigas
son soldados, las espigas
bayonetas. -¡Y el café!
Se acerca mi madre y me
estropea la batalla.
Mi padre lo bebe. Calla.
Mira al cielo. Yo lo miro:
Quiero ser ese guajiro
Pero no alcanzo su talla.

Amaina el viento. Se ha ido
la lluvia. El cielo claro.
Salgo al patio. Me preparo
a ser feliz. Hallo un nido
roto, un gajo partido.
Mi perro ladra, me invita
a jugar. Se precipita
un aura sobre una vaca:
está muerta, ella la ataca,
la alegría se me quita.

Se fue el ciclón. Se fue el niño.
¡Soy tan viejo! Nada sueño.
¿Quién retorció aquel empeño,
quién asesinó a mi niño?
Me busco, me pinto, tiño
De otros colores mi esencia
y en mi segunda inocencia
cuando en casi nada creo
cierro los ojos y veo
que la ilusión fue mi ciencia.