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miércoles, 23 de noviembre de 2011

Un artículo muy serio

Acabo de leer un artículo muy serio en el blog de Emilio Ichikawa. Se los recomiendo. Aquí les vas el link.http://eichikawa.com/

Laura Pollán en Radio Martí la noche de su llegada ante Dios

El 15 de octubre más que escribir, sangré. Cada letra era un sollozo contenido. El día anterior había muerto Laura Pollán. A las siete y cincuenta de la tarde se detuvo su pálpito. Siete minutos después Yoani Sánchez estremecía al mundo con un mensaje desgarrador. "Laura Pollán acaba de fallecer". Decía parcamente Yoani. Silencio. Profundo. Amargo. Me sentí como un árbol alcanzado por un rayo. Mi esposa, Yolanda Huerga Cedeño, trajinaba en la cocina. Yo no sabía cómo decírselo. Me decidí. Ya no podía callar. Fui donde ella y la abracé. Ella lo instuyó. “¿Ya?” Me preguntó. “Ya”. Le dije y quedamos abrazados por un tiempo que no pude medir. Toda medida es pequeña frente al dolor que sentíamos.

Un desesperado concierto de teléfonos inundó nuestra casa. Atiné a tomar uno. Era la llamada urgente de mi hermano Iván Hernández Carrillo que desde La Habana me imponía de lo ocurrido. Las palabras se nos perdieron. Tropezonamente me explicó. Llamé entonces a Radio Martí. Quería saber qué haríamos. Ya la noticia tenía dos fuentes confiables. El director de noticias de la emisora me dijo que se mantendría la programación habitual y se harían “boletines informativos”. Mi primera reacción fue explotar en improperios. Pero me contuve. Otro teléfono se estremecía en vibraciones que parecían estertores de muerte. Lo tomé. Era la web master de la página martinoticias.com. Me preguntaba. No dudé. “Pongamos la noticia ahora mismo”, le dije, “está confirmada. Acaba de llamarme Iván Hernández Carrillo y si no creo en él, no podría creer en nadie”. Comenzamos a trabajar desde nuestras respectivas casas.

Volví a llamar a la emisora. Me respondió mi hermano Adolfo Fernández Saíz. Le conté la llamada de Iván Hernández Carrillo y le pedí que me pusiera al habla con el jefe de noticias. El jefe de noticias me ratificó que seguirían con la transmisión habitual. Ya todas las emisoras locales cubrían la noticia con programas especiales. Pensé que Radio Martí debía hacer lo mismo. Pero a esa hora la emisora estaba más desolada que un parque cuando los niños abandonan sus juegos. La marea de mi rabia y mi impotencia subió hasta el borde mismo de mi contención. Fui lo más sereno que pude. Pero le dije a Yolanda:”¡Pucha, carajo, el día que el pueblo cubano se levante en la protesta definitiva y los Castro lo esté masacrando, Radio Martí se mantendrá transmitiendo un concierto de Pink Floyd”.

No pude dormir. Era mucha la excitación. Mucho el dolor. Muchas las llamadas telefónicas. La noche fue larga. Para mí no amaneció nunca. Tenía que llenar el vacío que estaba dejando Radio Martí esa noche del día 14 de octubre de 2011. Cómo es posible, me preguntaba, tanto silencio, tanta apatía, tanta indiferencia, mientras, el cadáver de Laura era secuestrado por la policía política y trasladado hacia la morgue sin siquiera la compañía de Héctor, a quien bajaron de la ambulancia; cómo es posible que impongan un velatorio de apenas dos horas, y cremen a Laura en altas horas de la madrugada, y nosotros estemos callados, transmitiendo la programación habitual.

No amaneció. No podía amanecer. La vergüenza de nuestro silencio de toda la noche nos mantendría para siempre en la oscuridad.

El día 15 de octubre fue para mí de tinieblas perennes. Mientras conducía el coche hacia la emisora estaba más atento a los ojos irritados de Yolanda que a la conducción. Su tristeza me daba latigazos en el alma. La veía sufrir. Estaba convencido de lo que sentía, lo que evocaba. Iba, a no dudarlo, recordando la primera marcha de las Damas de Blanco junto a Laura Pollán, rememoraba las primeras agresiones de las turbas preparadas por la policía política, repetía en su interior las primeras oraciones en la Iglesia de Santa Rita por nuestras liberaciones. Laura iba con nosotros en el coche. Yo tenía que desbordar la página con todo lo que supiera, con todo lo que sintiera, con todo lo que dijeran desde Cuba.

Jorge Pedro Martínez me acompañó ese día en la redacción. Trabajó como un gigante y me cuidó como un enfermero diligente. Nunca tendré cómo ni con qué agradecerle. Ese día fue que pude conocerlo realmente a pesar de que por casi seis años habíamos trabajado juntos. Llevó la mayor parte del trabajo. Yo estaba algo perturbado. No podía soportar la imagen de Laura enfundada en un féretro pobrísimo y el rostro abotargado. Esa no podía ser ella. La real era la que guardaba en mi memoria, la que Yolanda llevaba con nosotros en el carro.

A las nueve de la mañana comenzaron a llegar los reporteros y un fragor como de frenesí tardío inundó la emisora. Me pareció que, al fin, estábamos cumpliendo con lo que debíamos haber hecho desde la noche anterior. Pasadas la diez de la mañana, y después de algunos exabruptos míos, llegaron los ejecutivos. Llenos de instrucciones y palmaditas condolidas se pusieron, por un par de horas, al frente de las operaciones. Luego se marcharon a tomar su merecido fin de semana.
Pasó el sábado y pasó el domingo.

Cuando volví el lunes a la emisora ya fumaba de nuevo después de más de un mes sin apurar un cigarrillo. El humo me ayuda contra la hipocresía. Si no tricé la felicitación ejecutiva por “la magnífica cobertura” que habíamos dado al fallecimiento de Laura Pollán, fue porque lo leí en la pantalla líquida de un ordenador que me había visto llorar el sábado mientras escribía En el alto estandarte de un gladiolo.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Decenas de amigos

Decenas de amigos han reventado mi teléfono para informarme que el Canal 41, América Tevé, anunció un reportaje sobre la conferencia de prensa que brindé esta tarde y luego no lo transmitió. No tengo respuesta para ellos. Sólo el dueño del canal, a quien admiro mucho por su devoción por la causa cubana y el apoyo que siempre ha brindado, tiene la respuesta. Preguntadle.

Carta de renuncia de Manuel Vazquez Portal (versión inglesa)

Miami, November 18, 2011.


Honorable President Barack Obama.

Honorable Secretary of State Hillary Clinton.

Honorable Senator Bob Menéndez.

Honorable Senator Marco Rubio.

Honorable Congresswoman Ileana Ros-Lehtinen.

Honorable Congressman Mario Diaz-Balart.

Honorable Congressman David Rivera.

Honorable Congressman Albio Sires.

Coordinator of programs for the Americas for the Committee to Protect Journalists Carlos Lauría.

Director of the Americas Division of Human Rights Watch José Miguel Vivanco.

President of the Broadcasting Board of Governors Walter Isaacson

Director of IBB Richard Lobo

Director of the Office of Cuba Broadcasting, Radio y Televisión Martí, Carlos García.

Media, cuban independent press and political and human rights organizations both inside and outside of Cuba.

I would like to inform you that I, Manuel Vázquez Portal, former political prisoner from the Group of the 75, sentenced to 18 years imprisonment during Cuba’s Black Spring of 2003 for practicing independent journalism for almost a decade inside the Island, have resigned from my contract as a journalist (which I have exercised for almost six years within the institution, and for more than 35 years in different news media) in the internet department (martinoticias.com) because I feel used, harassed and discriminated by the new administration of the Office of Cuba Broadcasting. This treatment has also been repeated with other contractors and federal employees of the institution, all highly reputable professionals with recognized service to the struggle for democracy, freedom of expression, and respect for human rights. I have rejected these actions publicly and will proceed to detail below.

1-: In a marked violation of what has been established by the United States Congress in reference to the creation and functioning of the Office of Cuba Broadcasting (Radio and TV Martí), the current administration has transformed the institution into an instrument of entertainment and frivolity and has forgotten the mission for which it was created (to transmit truthful news, confirmed by at least two accredited sources, and informative programs illustrative of the realities in Cuba and internationally). It has created programming with very low content concerning democracy, freedom of the press and expression, and respect for human rights that ranges from popular music and obsolete and futile soap operas divorced from the Cuban reality and packaged more than two decades ago, to spaces that irresponsibly praise the traffic and commerce of objects that are a product of the national poverty in which the Cuban government has plunged the nation.

2-: Also in flagrant violation of the employment policy established by the institution (a contractor cannot work without the supervision of a federal employee) and placing at risk the security of the mission, contractors have exercised and exercise the hosting of programs and supervision of other contractors, and even of federal employees.

3-: In an ostensible example of lack of moderation in the exercise of power of the current administration, it has closed its contracts, without meritorious reasons, to prestigious professional figures with a solid and recognized history in the struggle for freedom, democracy, freedom of expression and press and human rights (former commander Huber Matos, Raul Rivero, Alberto Muller, Silvia Font, Orlando Fondevila, among others), while it contracts and protects unqualified personnel without professional experience or recognition among the internal Cuban opposition. It has also censured, for nebulous reasons, expressions such as “political police” “dictatorship” or “tyranny”. It has cancelled programs of high listenership, respectability on the Island, and elevated professionalism such as Sin censores ni censura. It has also impeded the diffusion of rigorously prepared documentaries of great professional, aesthetic, political and human value such as The Children of the Spring (Los hijos de la primavera) by producer Joe Cardona, amongst other inadmissible irregularities.

For these, and other matters which I am willing to debate in any forum of respect and transparency, and for which I provide a preview in appended documents, I cannot allow myself to continue at the Office of Cuba Broadcasting, while the dissidence on the Island complains of inattention and the executive officers of the current administration continue in their positions.

Cordially,

Manuel Vázquez Portal.

Carta de renuncia de Manuel Vázquez Portal (versión española)

Miami, 18 de noviembre de 2011.


Honorable Presidente Barack Obama.

Honorable Secretaria de Estado Hillary Clinton.

Honorable Senador Bob Menéndez.

Honorable Senador Marco Rubio.

Honorable Congresista Ileana Ros-Lehtinen.

Honorable Congresista Mario Diaz-Balart.

Honorable Congresista David Rivera.

Honorable Congresista Albio Sires.

Coordinador del programas para las Américas del Comité de Protección a los Periodistas Carlos Lauría.

Director de la División de las Américas de Human Rights Watch José Miguel Vivanco.

Presidente de la Junta de Gobernadores Walter Isaacson

Director de IBB Richard Lobo

Director de la Oficina de Transmisiones para Cuba, Radio y Televisión Martí, Carlos García.

Medios de comunicación, prensa independiente cubana y organizaciones política y de derechos humanos dentro y fuera de la isla.

Les hago saber que yo, Manuel Vázquez Portal, exprisionero político del Grupo de los 75, condenado en la Primavera Negra de Cuba en 2003 a 18 años de cárcel por ejercer en periodismo independiente durante casi una década dentro de la isla, he renunciado a mi contrato como periodista (El cual he ejercido por cerca de seis años dentro de la Oficina de Transmisiones para Cuba, y por más de 35 años en diferentes medios de prensa) en el departamento de internet (martinoticias.com) por sentir que el actual patrón de Radio Martí es absolutamente inconsistente con la Misión establecida por el Congreso de los Estados Unidos.

Mi renuncia es innegociable porque, como miembro activo de la disidencia interna, a mi llegada a Estado Unidos vi en Radio Martí la puerta para seguir en contacto con mi pueblo y ayudarlo en su lucha por la libertad, pero todo lo contraio, me he sentido utilizado, hostilizado y discriminado por la nueva administración de la Oficina de Transmisiones para Cuba, hechos que se han repetido con otros contratistas y empleados federales de la institución, todos de alta reputación profesional y reconocida trayectoria en la lucha por la democracia, la libertad de expresión y respeto a los derechos humanos, y los cuales he rechazado públicamente, y que a continuación detallo.

1-: En franca violación de los establecido por el Congreso de los Estados Unidos en cuanto a la creación y funcionamiento de la Oficina de Transmisiones para Cuba (Radio y televisión Martí), la actual administración ha convertido la institución en un instrumento de entretenimiento, frivolidad y olvido de la misión para la que fue creada (información veraz y confirmada por más de dos fuentes acreditadas y programas informativos referentes a Cuba y el mundo), y espacios con una programación de bajo perfil en la defensa de la democracia, la libertad de prensa y expresión y el respeto a los derechos humanos que va desde programas de música popular, novelas obsoletas, fútiles y divorciadas de la realidad cubana actual, por demás enlatadas desde hace más de dos décadas, hasta espacios que ensalzan irresponsablemente el tráfico y comercio de objetos que son productos de la pobreza nacional en que el gobierno cubano ha sumido a la nación.

2-: También en flagrante violación de la política de empleo que establece la institución (un contratista no puede trabajar sin la supervisión de un empleado federal) y poniendo en riesgo la seguridad de la misión, contratistas han ejercido, y ejercen, la conducción de programas y la supervisión de otros contratistas y hasta empleados federales.

3-: En una muestra ostensible de desmesura en el ejercicio del poder la actual administración ha cerrado sus contratos, sin razones meritorias para ello, a prestigiosas figuras profesionales y con un sólido y reconocido historial en la lucha por la libertad, la democracia, la libertad de expresión y prensa y los derechos humanos (Excomandante Huber Matos, Raúl Rivero, Alberto Muller, Silvia Font, Orlando Fondevila, entre otros), mientras contrata, aúpa y protege a advenedizos sin aval profesional ni reconocimiento entre la oposición interna cubana, ha ejercido la censura por razones nebulosas a expresiones como “policía política” “dictadura” o “tiranía”, ha clausurados programas de alta audiencia, respetabilidad dentro de la isla y elevado nivel en la defensa de la democracia y la libertad de expresión como Sin censores ni censura, ha impedido la difusión de documentales de rigurosa factura profesional, estética, política y humana como Los hijos de la primavera, del realizador Joe Cardona, entre otras irregularidades inadmisibles.

Por ello, y otros asuntos que estoy dispuesto a debatir en cualquier espacio de respeto y transparencia, y de los que adelanto en algunos anexos, no puedo permitirme permanecer en la Oficina de Transmisiones para Cuba, mientras la disidencia interna se queja de desatención y los ejecutivos de la actual administración permanezcan en el ejercicio de sus cargos.

Cordialmente,

Manuel Vázquez Portal.

Presentación de Manuel Vázquez Portal a la conferencia de prensa.

Queridos colegas y amigos:


He renunciado a mi contrato como periodista en Radio Martí y los he convocado para decirles que mi renuncia obedece a sentir que el actual patrón de Radio Martí es absolutamente inconsistente con la Misión establecida por el Congreso de los Estados Unidos.

No escucharán de mí una sola frase de agravio ni un ataque personal. Los he convocado para aunar esfuerzos por salvar una institución que amo infinitamente. En ella, con la voz trémula y los labios resecos por el miedo de quien bajo un estado de terror se estrenaba, hace ya más de quince años, como periodista independiente, y leía su primer despacho desde dentro de Cuba.

Desde entonces fue Radio Martí mi ventana de expresión libre hacia Cuba y el mundo. Desde entonces fue Radio Martí la fuente donde bebí la información que como periodista y parte del pueblo cubano necesitaba y el gobierno de la isla me negaba. Desde entonces fue Radio Martí, en gran medida, quien me mostró el camino de la libertad que tanto ansiaba. Desde entonces supe que tenía que defender a Radio Martí como a mi propia patria. Y a eso he venido: a pedirles su auxilio para salvar a Radio Martí.

Hoy, ese propósito conque el Congreso de los Estados Unidos creó Radio Martí ha sido puesto en peligro por la nueva administración que ha asumido un patrón que viola la esencia de la Misión y no puedo permitirme ser partícipe silencioso de ese acto. Así que aquí estoy. Si ustedes tienen sus preguntas listas, ya yo tengo pensadas mis respuestas. Adelante.

Palabras introductorias a la conferencia de prensa de Manuel Vazquez Portal, dichas por el Dr Pedro Fuentes-Cid, abogado y expreso politico cubano.

Así habló el Dr Pedro Fuentes-Cid


El hombre que les presento esta tarde, creo que todos ustedes lo conocen, es un héroe y un poeta respetable. Pero no está de más que les dé algunos datos que él, quizás por su humildad infinita, no gusta de revelar

Este hombre se llama Manuel Vázquez Portal y nació en Morón en 1951. Es Licenciado en Lengua y Literatura por la Universidad de Santa Clara, fue profesor de enseñanza media, asesor literario del Ministerio de Cultura y periodista en varios medios estatales cubanos.

Este hombre fue ganador de los premios UNEAC 1984, los premios La Edad de Oro 1985 y 1993, publicó en Cuba los libros A Mano Abierta, Cantos Iniciales, Un Día de Pablo, Del Pecho como una Gota y Cascabeles.

En Estados Unidos publicó, desde Cuba, el libro Celda Número Cero; ya viviendo en el exilio, publicó en Italia: Escrito sin Permiso, un testimonio desgarrador de los dos años que permaneció en un calabozo de castigo sin que nunca su ánimo flaquera, libro de testimonio que también se publicó en Argentina y España.

Este hombre fue de los fundadores de la prensa independiente cubana. En 1995, junto a otros periodistas provenientes de la prensa oficial, fundó la agencia Cuba Press y en 1997 creó el Grupo de Trabajo Decoro que presidió hasta el momento de su encarcelamiento en 2003.

Este hombre fue condenado a 18 años de prisión junto a 74 disidentes más en la Primavera Negra de Cuba y recibió una licencia extrapenal por razones de salud.

Este hombre desde su celda de castigo en la cárcel de Boniato logró sacar un diario de prisión en el que contaba las atrocidades que padecían lo presos cubanos, diario que estremeció a la prensa mundial y fue traducido a más de diez idiomas.

Este hombre, por su valentía y entereza, por su amor a la libertad de Cuba, a la libertad de prensa y a la democracia recibió en la cárcel los Premios Internacionales de Libertad de Prensa que otorga el Comité de Protección al Periodista en 2003 y el de Human Rights Watch en 2004.

Este hombre, como ya les dije se llama Manuel Vázquez Portal, es mi amigo y tengo el honor de presentárselo a ustedes con lo que él inicia una nueva batalla por la justicia, y estoy seguro de que nuevamente probará su calibre.

Muchas gracias.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Aviso a mis escasos lectores

Amigos queridos:


Recordando aquellos viejos versos del poeta español Antonio Machado: Caminante, no hay caminos,/ se hace camino al andar, en mi escuálido y romántico Rocinante he vuelto a las llanuras de La Mancha para enfrentar molinos de viento y defacer entuertos, que es la única manera de crecer en esa quijotesca y hermosa locura que es la vida.

Tinta infeliz, mierda florida, como dijera otro grandioso poeta, sabiendo que todo lo que había escrito –que fue mucho y bello- era sólo eso, y que yo en su honor tomé prestado para nombrar este blog, cambia hoy su nombre para convertirse en el Blog de Vázquez Portal, pero no por ello perderá su sentido del humor, aunque de ahora en adelante se arrope con esa cómica realidad que llaman seriedad.

Intentaré ser un feliz desempleado –mientras dure la tempestad, que ya se sabe, detrás de la tempestad… el mal tiempo- y haré todo lo posible porque el odio, el rencor o la apatía no pasten en este huerto.

Acabo de renunciar a mi contrato de periodista en Radio Martí pero no a mi condición de comunicador, amante de la libertad, la democracia, el respeto a los derechos humanos y civiles ni a mi compromiso de seguir luchando por lograrlo para Cuba.

He vuelto a cabalgar desde esa segunda inocencia que son mis sesenta años y los invito a seguirme para mantenerlos informado de todo cuanto crea les sea útil, y aquí los dejo con esa gloriosa canción que convierto en mi himno personal.